Como una historia de amor que nació de la casualidad es que la it girl Selby Drummond, encontró al amor de su vida. Su amiga Tracy Dubb no tenía idea de lo que estaba confabulando en el momento en que se le ocurrió presentarle a su hermano, al sugerirle que tal vez ellos se divertirían mucho juntos y que los presentaría solo para que se conocieran sin ningún compromiso alguno.

Poco más de cuatro años después y después de una propuesta de matrimonio única y aventurera donde Selby tuvo que hacer una especie de búsqueda del tesoro, esta pareja terminó en una mágica boda de ensueño en Cabo Juluca, Anguila.

Los preparativos de la boda iniciaron con la idea de que querían un lugar especial para los dos, y su amor por el surf y el mar los hizo pensar en las tantas veces que habían disfrutado de quedarse en el Belmond Cap Juluca, un resort con una maravillosa vista al mar.

Para iniciar los preparativos la novia contrató a los organizadores de eventos Billy Evers y Julie Freed para crear el ambiente relajado que había imaginado. “Había ido a una boda unos meses antes de comprometerme con Bill, así que los conocí allí, y recuerdo que pensé que había las flores más hermosas y las mejores invitaciones que jamás había visto. Pensé, eso es probablemente lo que debería preocuparme. No sabía qué tenía que hacer, pero sabía que probablemente me preocuparía tener buenas flores”.

Siendo la jefa de moda y belleza de Snapchat y habiendo trabajado años en el departamento de moda de Vogue, la decisión del vestido era lo que más le preocupaba, pero con la suerte de su lado recordó que en una fiesta un par de años antes que se comprometiera conoció a Giambattsita Valli en Italia y donde se cayeron realmente bien.

Con este antecedente y después de que ella había usado uno de sus vestidos en la Gala Met, tuvo la confianza de comunicarse con él, para poder conseguir el vestido perfecto. “La gente me dijo que nunca me había visto tan bien, así que en realidad solo le envié un mensaje y le dije: ‘¿Crees que me podría probar algunas cosas? Todavía no lo he pensado bien, pero necesito obtener más información’. Valli respondió diciendo: ‘Ven a mí y haremos algo increíble’”.

Selby proporcionó imágenes de inspiración de su más reciente programa de alta costura. “Tuvo esta increíble visión. Me dibujó un hermoso boceto, y pude ver de inmediato que iba a ser perfecto para la ubicación y el entorno. Me sorprendió con algo que era exactamente lo que quería y que era justo por el momento”.

La celebración comenzó con bebidas de bienvenida en Bankie Banx’s Dune Preserve, un bar en la playa situado en una serpenteante estructura de madera de pequeños barcos naufragados y obras de arte. Para esta ocasión de inicio, la novia llevaba un vestido de Valentino que había amado desde el momento en que lo vió en la pista. Los invitados pasaron la noche escuchando a Bankie Banx, la leyenda local que tocó con Bob Marley, y creó el ambiente para el fin de semana.

El viernes, el día de la boda, los novios se dieron un chapuzón en el océano y pasearon por la playa, jugaron voleibol y más. Al atardecer, Selby caminó por el pasillo. Ella y Steven se dieron sus votos en un hermoso espacio al aire libre, bajo los arcos que daban al océano.

Después de las fotos familiares en los escalones del hotel, Selby se cambió a un vestido diseñado por el legendario sastre Bill Bull. Los recién casados ​​bailaron con “The Promise” de Sturgill Simpson, interpretada por sus buenas amigas Dianna Agron y Gill Landry. Después de comer, Selby cambió su tercer look de la noche: un minivestido de Paco Rabanne combinado con los tacones Aquazzura, y la fiesta realmente comenzó con el DJ Devin Lucien a la cabeza. Se produjo un baile épico entre la hermana de Selby, Lucy, y el artista Beau Jangles. “Debería ser considerado un deber en cualquier fiesta de baile”, comentó Selby.

A esta boda asistieron personalidades como Anna Wintour, la reconocida editora en jefe de Vogue; la actriz Allison Williams, entre muchos otros.

 

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