“Todo en la vida te podrá pasar y muchas cosas podrán cambiar, pero no lo hará el amor que siento por ti, hijo mío”.
–(Anónimo)

La encopresis puede ser llamada también evacuación involuntaria de los intestinos o incontinencia fecal. ¿Y qué es? Es cuando las heces o materia fecal pasa a la ropa repetidamente; la persona que la presenta, mancha la ropa interior ya que inicialmente la materia fecal se queda retenida en el colon, así como en el recto, y al llenarse demasiado, las heces líquidas se van infiltrando alrededor de las heces contenidas, y terminan saliendo generalmente de manera involuntaria. Después de los 4 años, que es cuando el niño ya aprendió a ir al baño, es cuando podemos hablar de encopresis.
De acuerdo a las estadísticas, aproximadamente el 1 % de niños(as) de 5 años de edad presentan encopresis y es más común en varones que en mujeres.

¿Y cuáles son sus características?
De acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, la encopresis se caracteriza por:
❖Evacuación repetida de la materia fecal en lugares inadecuados como en el suelo, en la ropa… que puede ser por lo general de manera involuntaria pero también voluntaria.
❖Que por lo menos una vez al mes surja un episodio de encopresis durante un mínimo de tres meses consecutivos.
❖Como anteriormente mencioné, que la edad cronológica de la persona que padece encopresis sea mínimo de 4 años o que tenga un nivel de desarrollo equivalente a esta edad.
❖Que esta conducta no sea debida exclusivamente a efectos fisiológicos directos de alguna sustancia como los laxantes.
❖Que dicho comportamiento no sea consecuencia de alguna enfermedad médica, excepto de algún mecanismo que implique estreñimiento.

Como podemos observar en los criterios anteriores, es importante que si tu hijo(a) o alguien a quien conoces está presentando dichos síntomas, primero descartes que la salida involuntaria de materia fecal, no sea consecuencia de alguna sustancia y que vayas al médico para descartar que sea consecuencia de alguna enfermedad.
Cuando un(a) niño(a) tiene encopresis, el problema es que los eventos pueden sucederle en lugares en los que está conviviendo con sus amiguitos(as), como en la escuela, en clubes, actividades extraescolares… lo cual puede causarle mucha vergüenza, ya que trae su ropita sucia, o las heces caen al suelo, así como el olor es otra característica que presenta; de todo esto las personas de alrededor se dan cuenta, y en repetidas ocasiones, los demás compañeritos suelen reaccionar con burlas. Por eso es importante que los adultos que rodean al niño (padres, maestros), estén informados de lo que es la encopresis, porque así pueden entender más al infante y ayudarlo, ya que a veces el mismo rechazo e intolerancia de los adultos, puede emocionalmente afectar más al niño(a).

¿Por qué sucede?
Descartando que sea debido a sustancias o enfermedad médica, otros factores pueden ser un inadecuado adiestramiento del control de esfínteres, y también puede deberse a estrés emocional; hay que notar que cada niño(a) es diferente, sus personalidades son diferentes y lo que a uno puede causarle tensión, a otro puede ser que no. Ejemplo de este tipo de estrés puede ser: el nacimiento de un nuevo hermano, el iniciar la escuela, la ausencia de alguno de los padres, etc. Depende de la autoestima y seguridad que maneje el niño(a), es la manera o recursos que tendrá para afrontar esta situación personal y socialmente.
Algunas otras señales que puedes identificar en tu hijo(a) para darte cuenta que pudiera desarrollar encopresis son: dolor abdominal, estreñimiento con heces duras y secas, no querer evacuar y que transcurran largos periodos sin hacerlo, a veces viene acompañada de enuresis (mojar la cama), las grandes heces eliminadas pueden llegar a tapar el inodoro.

¿Qué hacer?
Ya que hayas visitado al médico y deseche la posibilidad de que sea debido a algún proceso orgánico, te recomiendo visitar a un psicólogo para que los apoye en tratar de encontrar las causas emocionales y empezar a trabajar en ellas; si trabajamos con la causa (emociones), y ésta desaparece… la consecuencia también (encopresis).
Como padre, madre u otro adulto cercano, te recomiendo ser paciente con el niño(a), ser empático y mostrarte compresivo, informarle del problema. Evita regañarlo(a), en ocasiones cuando el infante intenta ir al baño, puede tener miedo y/o ser fisiológicamente muy doloroso, por lo cual, el pequeño(a) puede estar evitando obrar.
Recuerda que encontrando la guía adecuada, la encopresis tiene solución.

 

Por: Diana Leticia Bon Buelna

Psicóloga
Terapia en Descodificación Biológica de Enfermedades y 5 Leyes Biológicas.
Cel. (667) 137-5788
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