“Del apego surge el sufrimiento; del apego surge el miedo. Para aquel que está libre de apego ni hay sufrimiento ni mucho menos miedo.” (Buda)

El apego es un tipo específico de vínculo dentro de los vínculos afectivos, de naturaleza social y supone la búsqueda de protección, cuidado, seguridad y bienestar dentro de la relación. Se da en parejas, niños, familiares y en general personas cercanas. Esto no va solamente a personas o mascotas, sino también a cosas, rutinas, cierto tipo de alimentos, etc. Esto es normal y natural, la situación se complica si tu vida depende de estas personas, cosas para poder funcionar, generando así un vínculo tóxico que impide vivir tu vida, creando una prisión mental.

La dependencia surge cuando la persona o cosa de quien se depende está siendo el centro de tu mundo, tu vida, tu bienestar, sueños, deseos, todo esto deja de existir para darle prioridad a la vida de otra persona, mascota, etc. Me olvido de mí para hacerme cargo de ti, entonces esto me lleva a perderme de mí mismo, dejo de recordar qué me gusta, se pierde el disfrute de la vida, comienza a desarrollarse miedo o apatía y sobre todo muchísima desconfianza. Si mi hijo se va, si mi relación se termina, la sensación es de morir porque me quedo sin nada. A la persona en cuestión se le derrumba su vida, pues esta giraba alrededor de aquel o aquello que depende, perdiéndose a sí mismo. Existen distintos niveles de dependencia.

Cuando se tienen hijos, sobre todo pequeños, dependen de sus padres para poder vivir, esto es sano y natural. Depende de la crianza que estos niños aprendan a ser libres e independientes, a descubrir sus fortalezas, a confiar en sí mismos. Si a los niños se les educa desde el miedo, desde la desconfianza, desde la perfección, la sobreprotección, el niño no sabrá tomar decisiones, así dependerá de los demás para poder crear una vida, difícilmente será libre, autónomo, dueño de sí mismo, se le dificultará crear relaciones y vínculos sanos.

Si papá y mamá no saben ser autónomos emocionalmente no sabrán inculcárselo a los hijos, no puedo dar lo que no tengo, transmitirán la dependencia de generación en generación hasta que alguien de la familia elija vivir diferente, hacerse responsable de sus decisiones, emociones, etc. Rompiendo el patrón. Es importantísimo que papá y mamá resuelvan sus carencias emocionales, para que estas no sean transmitidas a los hijos y estos puedan ser libres de las cargas de los padres, así ocupándose sólo de las propias.

Es bien importante aclarar y destacar que cualquier tipo de dependencia no tiene nada que ver con el amor, sino con el miedo, la carencia, pues esta viene a sustituir o a llenar un vacío no atendido.

Cosas que delatan el apego

Cuando la pareja tiene algún error, lo defiende ante las demás personas. Habla más de su pareja que de su vida y proyectos personales. Abandona actividades de las que disfrutaba por tener más tiempo para la pareja.

La mayor parte de su tiempo se enfoca en el otro. Es una persona nerviosa por lo general. El amor no produce calma, más bien nerviosismo. La persona se miente a sí misma, diciendo que todo está bien.

Estos son algunos ejemplos, si tú ves, descubres que tienes estos apegos o dependencias, pide ayuda, siempre es posible sanar y liberarse de la cárcel mental, emocional.

Por: Karla Rochín del Rincón

Lic. Ciencias de la Comunicación, Psicoterapeuta Gestalt, Instructora Certificada Thetahealing.

Info. (668) 832-9863

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