“La mujer que se estima a sí misma más por las cualidades de su alma o de su espíritu, que por su belleza, es superior a su sexo.”

‒Nicolas de Chamfort

 

Karla Leticia Doig Alvear González

 

En las últimas décadas, la misma sociedad ha impuesto modas que han ocasionado que se haga un mayor énfasis en nuestra belleza exterior, por lo que se ha dejado la importancia del empoderamiento desde nuestro interior, dejando de lado las cualidades que cada una de nosotras posee, algo que muchas veces no somos capaces de admirar. Es por ello que es importante darnos cuenta de lo que significa ser mujer. La creatividad, la intuición, la pasión, la sutileza y la misericordia envestidas de una gran fortaleza interior, sin que ninguna opinión externa, ni concepto social, nos impida lograr nuestro desarrollo y crecimiento espiritual. Esto quiere decir que hay algo maravilloso oculto en nosotras, y cuando nos damos cuenta de ello, algo despierta y nos empodera desde nuestra alma. El empoderamiento del que yo les estoy hablando es ese que proviene del espíritu, ese que se cultiva con paciencia lentamente a base de nuestra autenticidad, amor y ese misterio sorpresivo al cual le llamamos vida.

Abre tu corazón: Cuando abrimos nuestro corazón, podemos brillar con esa luz propia, ya que tomamos las riendas y el control de nuestra vida y destino con una seguridad que proviene desde nuestro interior.

Quiérete y comprométete contigo misma: Es necesario apreciarnos por nuestra esencia y por lo que somos, para así llegar a comprometernos con nosotras mismas y desarrollar nuestro potencial.

Conciencia: Es esa voz en tu mente que te dice que es “bueno” y “malo”. Cuando esta aparece, es necesario detenernos un poco, pensar y meditar sobre la decisión que estamos a punto de tomar, ya que, si realizamos acciones que van en contra de lo que somos, estamos debilitando a esa voz y a nuestra alma.

Elige tu camino: Esto quiere decir trazar metas y establecer objetivos. Las cosas y los cambios no sucederán por sí solos, necesitamos un mecanismo que los haga funcionar; asimismo, estos pasos deben estar alineados con nuestras creencias y valores.

Voluntad y fortaleza: Einstein alguna vez dijo que hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad; y para encontrarla, es necesario buscar dentro de ti, ya que es ahí de donde obtendrás el verdadero combustible: el amor propio.

Conclusión:

Como mujeres cada una de nosotras somos únicas e irremplazables, es por ello que debemos de inspirar y basar nuestros actos en la belleza que llevamos por dentro y no por fuera.  Los tiempos podrán cambiar, “cada día es un día distinto”, dice un dicho la vida es como un rio. No puedes tocar la misma agua dos veces, porque la corriente que ya paso no volverá a pasar, pero hay algo que no cambia al pasar los años, que es la esencia misma, la raíz, el espíritu, eso mismo que prevalece en el alma.

 

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