Se nos ha recomendado durante toda la vida que consumir productos con esta vitamina ayuda a evitar resfriados, pero, ¿será realmente cierto?

La tradición y consejos de las personas mayores que nos rodearon a lo largo de nuestra vida nos ha enseñado que para poder evitar resfriados, uno debe tomar jugo de naranja o limón, y aunque generalmente dudamos de ello, hemos atendido la indicación, e incluso hemos tomado dosis de pastillas en vitamina C.

Pero, ¿será cierto que consumir productos con vitamina C es fuente de inmunidad ante la gripe? Esa pregunta la realizó el medio CNN a diversos expertos médicos, los cuales ayudaron a comprobar si es un mito, o un buen consejo.

¿El veredicto?, “tomar suplementos de vitamina C no reduce el riesgo de contraer un resfriado en el caso de la mayoría de las personas”, señaló Carol Haggans, consultora de comunicaciones científicas y de salud de la Oficina de Suplementos Alimenticios de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

No obstante, investigaciones señalan que la vitamina C aún es factor esencial para el respaldo del sistema inmunitario. Además, puede resultar benéfico para tu salud en ciertas circunstancias, de acuerdo con Haggans.

La leyenda

Fue en la década de los sesenta y setenta que el mito de la vitamina C se edificó, cuando el científico famoso llamado Linus Pauling creyó haber descubierto que consumir dosis enormes de vitamina C impidió que contrajera un resfriado durante muchos años. El diario The Atlantic recopila una nota al respecto en sus archivos, señalan que “Pauling creyó que el resfriado común pronto se volvería cosa del pasado”.

Así, publicó un best-seller al respecto y su hipótesis para acabar con el resfriado pronto se hizo del dominio público, aunque, en investigaciones realizadas tanto antes y después, se han refutado continuamente las afirmaciones de Pauling.

De acuerdo con NIH, “en general, la pruebas existentes indican que el consumo regular de vitamina C en dosis de al menos 200 mg al día no reducen la incidencia del resfriado común en la población en general”.

Señalan que tomar vitamina C regularmente tampoco reduce la gravedad de un resfriado. Es más: tomar demasiada vitamina C puede causar otros problemas. “Al igual que la mayoría de las vitaminas y los minerales, la vitamina C tiene un límite máximo”, señala Haggan. Consumir más de 2 mg al día puede provocar náuseas, diarrea y cólicos.

La importancia de consumirla

No obstante, si estás tomando suplementos de vitamina C, no son malas noticias. Es poco probable que esta vitamina tenga algo que ver con el periodo en que te enfermas y la gravedad de la misma, pero sí está relacionada con enfermedades ligeramente más cortas. Los investigadores señalaron que consumir suplementos de vitamina C como prevención, se relacionaba con resfriados un 8 por ciento más cortos en el caso de adultos y un 14 por ciento en niños.

No obstante, existen dos excepciones a la regla de que la vitamina C no previene los resfriados. En el caso de los maratonistas, esquiadores y miembros de fuerzas armadas, la vitamina C, señaló Haggans, ayuda a reducir las probabilidades de contraer un resfriado. Así, quienes viven en condiciones extremas de actividad física o de clima, podrían beneficiarse del consumo entre 250 y mil miligramos de vitamina C.

Es importante estar atento a la ingesta diaria recomendada para que el sistema inmunitario funcione a la perfección. “Los suplementos de vitamina C podrían ayudar a quienes consumen el mínimo de vitamina C, tales como los ancianos o los fumadores crónicos”, dice Haggans.

No obstante, hablar con el médico antes de probar los suplementos que se quieran tomar, así como llevar una dieta saludable, pueden ser lo mejor que se puede hacer para mantenerse sano en todo el año.

Leave a comment