“Tal vez el mejor adorno de Navidad es una gran sonrisa” (Anónimo)

 

Muchas personas esperan que la Navidad sea una época de emociones positivas… de alegría, paz, tranquilidad; sin embargo, hay quienes la viven de manera contraria. En un artículo anterior (diciembre 2018), hablé de “Depresión Navideña”, donde mencionaba las causas de la depresión en sí y otros factores que pueden influir en este estado de ánimo en épocas decembrinas… entre ellas, los duelos actuales o no vividos, los gastos, análisis de metas… hasta el clima y la puesta de sol.

En esta ocasión quiero darte algunas ideas qué puedes llevar a cabo para disfrutar más de estas fechas en las que suele reunirse la familia y personas queridas, las cuales pueden ayudarte a estar más tiempo en lo positivo.

 

  • Dormir bien; el cuerpo necesita descanso pues es el instrumento de nuestro ser y es importante que recargue energía. En estas épocas, hay muchas fiestas, posadas, reuniones… entramos a un ritmo al que nuestro cuerpo no está acostumbrado donde puede haber desveladas, mayor gasto de energía, más estrés… por lo que es importante darle su descanso y puedes aprovechar durmiéndote temprano cuando no hay algún evento al cual asistir.

 

  • Respecto al punto anterior, puedes pensar que en esta época hay más pendientes y para muchas personas es así, por ello, es bueno organizarte, planificar y si ves necesario, utilizar tu agenda para que en los días o momentos que tengas más libres, los aproveches para ello. Programa con anticipación las obligaciones o tareas que son de rutina, como el pago de agua, luz, teléfono, etc. En este punto, te recomiendo también que incluyas a tus hijos… a veces mamá, papá, quieren hacerlo todo, pero hay cosas que algunos de tus hijos ya pueden hacer; el incluirlos, además de ayudarte, fortalece la convivencia, bien manejado les ayuda a ser responsables y al sentirse parte de, favorece la autoconfianza y la seguridad.

 

  • No tienes que ir a todas las fiestas a las que te inviten; planea analizando cuáles valen la pena para ti y después confirma tu asistencia con anticipación, y cuando llegue la fecha, si te sientes con el ánimo bajo, trata de no cancelar y sigue con tus planes, ya que nuestra mente es hábil encontrando excusas; si estás decaído, quedarte en casa puede hacerte caer más… ir al evento, puede generar en ti momentos de paz y alegría.

 

 

  • Piensa y cuida tus gastos…cuando tenemos emociones negativas, las compras o el gastar en alguna distracción parecen ayudarnos a sentirnos mejor, y efectivamente puede ser así, solamente que es a corto plazo; por ello, cuida bien en qué inviertes tu dinero… evitando gastar en exceso y considerando que es una época donde las compras aumentan. Si te sientes desmotivado, ¿qué te parece si sí te vas de compras, y consumes solamente lo que necesitas para este tiempo? Elabora una lista de lo que realmente requieres y haz un esfuerzo por evitar comprar cosas en promoción y que no precisas de ellas actualmente.

 

  • Hazte un regalo; a veces nos olvidamos de nosotros mismos por estar dándonos a los demás… y ese regalo no tiene que ser precisamente material: un espacio para leer, un momento para relajarte, un tiempo para disfrutar la salida o puesta del sol, platicar con ese amigo o con ese familiar que hace tiempo que no ves, hacer ejercicio, jugar algún juego de mesa, pasear, disfrutar de un baño tranquilo, recibir un masaje de tu pareja o de alguno de tus hijos.

 

 

  • Aprovecha estas fechas para pasar más tiempo en familia, no solamente con la familia que viene de fuera, con la familia que viviendo en tu ciudad casi no frecuentas… también disfruta el tiempo con tu familia primaria, con tus hijos, con tus nietos… pueden ir al circo; ensayar villancicos; incluir a los niños en la preparación de la cena; en familia, poner el árbol de Navidad así como otras decoraciones navideñas; pasear por lugares donde las calles y casas están llenas de luces y adornos; escribir todos reunidos, su cartita al niño Dios o a Santa y así creando un momento y recuerdo especial… pudieran, incluso, grabarlo; aprovechar para visitar el museo, algún concierto navideño o una obra de teatro; puede ser un buen momento para que los más pequeños escojan alguno(s) de sus juguetes y lo(s) regale(n) a otro niño con menos posibilidades económicas… y si llevas a tu(s) hijo(s) a que ellos mismos los entreguen, le sumas la vivencia, el desapego y la empatía; hacer alguna obra de misericordia o de caridad en familia, etc.

 

  • Cuando estés reunido con otros, evita sacar temas que pueden incomodar a las demás personas, sean familiares o amigos queridos; es verdad que en ocasiones traemos situaciones que quisiéramos arreglar, pero si es un asunto que puede afectar tu estado de ánimo y el de los que están alrededor, mejor busca otro momento especial para ello y no en una reunión o fiesta donde generalmente uno asiste para pasar un momento agradable.

 

Algunas de estas cosas puede que ya las sepas o te las hayan dicho, sin embargo, el recordarlas, nos hace tenerlas más presentes para proponernos llevarlas a cabo o retomarlas. Y si todo esto ya lo sabías o no, y no lo has llevado a cabo, ¿qué te parece si te tomas unos cinco o diez minutitos después de leer este artículo para comprometerte contigo mismo en alguno de los puntos anteriores?

¡¡¡Felices Fiestas!!!

 

 

Por: Diana Leticia Bon Buelna

Psicóloga.

Terapia en Descodificación Biológica de Enfermedades y 5 Leyes Biológicas.

Cel. 667 137 57 88

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