TOMÁS AMADOR

NOMBRE: Tomás Roberto Amador Carrasco.

FECHA DE NACIMIENTO: 8 de septiembre de 1987.

PADRES: Daniel Amador Gaxiola y Estela Carrasco Rodríguez.

HERMANOS: Daniel y Lluvia Amador Carrasco.

ESPOSA: Deyanira Artemisa Quintero Montoya.

HIJA: Olga María Amador Quintero.

ESTUDIOS: Licenciado en Administración de Empresas, egresado del Tec Milenio.

Con una pequeña hija de dos años, que con su entusiasmo le confiere compromiso y decisión para buscar la oportunidad de demostrar que es un joven dispuesto a inculcar valores tan decisivos en una sociedad de contrastes con numerosas necesidades, como lo es el respeto, la tolerancia, el apego a la familia; mientras la tierna voz de Olga María emocionada aclama “¡Tommy, Tommy!”, lo transporta a su propia niñez como hijo de Daniel Amador, también dedicado al servicio de las personas, en todos aquellos momentos que vivió junto a su padre en el magisterio, y provoca una inevitable sonrisa al verse reflejado en su pequeña, Tomás Amador, con el apoyo incondicional de su esposa Deyanira, se abre paso con un profundo amor por Culiacán, la ciudad que lo vio nacer.

¿Quién es Tomás Amador?

Tomás Amador es un joven criado en una familia de tres hermanos, muy apegado a su familia, muy apegado a sus hermanos, aunque vivimos separados porque ellos viven en la Ciudad de México, pero muy apegado a mi padre, a mi madre, muy cariñoso con mi hija, un buen padre pienso yo, pero sobre todo un joven inquieto, deportista, me gusta mucho el fútbol, me gusta mucho el softbol y me gusta mucho la grilla; la política. Me gusta mucho ayudar a las personas, estar muy en contacto con la gente que menos tiene, que más lo necesita. Soy un joven inquieto y con muchas ganas de trabajar mucho; de trabajar por Culiacán y de trabajar por nuestro Sinaloa.

Estudiando LAE, ¿cómo se decidió por la política?

Mi carrera está un poco fuera de la política, pero a final de cuentas es administrar, administrar un municipio, y buscar el bien común de las personas. Tengo en la política desde chiquito viendo a mis padres, viendo cómo mi padre creció en la política; cómo hizo amigos y cómo se fue desarrollando en este mundo, y desde chiquito empecé con ese gusto por la política, fui el más apegado a mi padre en la política de todos mis hermanos. El más grande terminó la carrera y fue a buscar el trabajo a Guadalajara, ahora vive en la Ciudad de México; mi hermana terminó la carrera, se casó y actualmente es ama de casa; de los tres hermanos yo fui el único apegado a la política con mi padre, desde chiquito surgió mi amor por la política.

¿Alguna anécdota que nos quiera compartir del tiempo con su padre en la política?

Muchas, muchas, sobre todo en el gremio magisterial, que es donde surgió mi padre políticamente. Se ríen los profes al recordar cuando de chiquito yo hacía lagartijas en los juegos de softbol o recorría las bases y me barría en home, y los profes ahí me alentaban “no se anima, no se anima”, y yo corría las bases o hacía lagartijas, pero como te digo, desde muy pequeño estuve muy apegado a mi padre y pues muchas anécdotas, de profesores ahora ya a lo mejor jubilados pero que nos recuerdan con mucho cariño.

Háblenos acerca de su trabajo en años posteriores y su desempeño.

Tengo trabajando nueve años afiliado al magisterio. Nueve años trabajando en supervisiones escolares, estuve en la 02 y en la 09 de nivel secundaria y actualmente soy regidor con licencia. Estos años hemos estado muy enfocados, antes de ser regidor, en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en la asociación civil a la que pertenecemos, que es Enlace Cívico Magisterial, mejor conocido como ENCIMA, soy el líder de los jóvenes hace cinco años, y hemos recorrido todo el estado por ser el presidente estatal de los jóvenes de ENCIMA. Hemos estado muy en contacto con jóvenes, en brigadas los fines de semana; médicas, cortes de pelo, y sobre todo en mi trabajo, que era de estar en la supervisión escolar, ahí estábamos en un puesto administrativo y tenía cuatro años en el sindicato siendo líder juvenil de líderes sindicales juveniles.

¿Cómo logra Tomás Amador equilibrar el tiempo entre el trabajo y su familia?

Al tratar de involucrarlas también a ellas, involucrarnos en lo que nos gusta, así como yo me involucro en lo que le gusta a mi esposa, que es su trabajo, que a ella le fascina, ella también me apoya. Trato de llevarlas conmigo cuando se puede, en un viaje, cuando tengo que ir a un municipio y me pueden acompañar, mi hija está muy involucrada, de hecho yo me veo en mi hija, sola me dice “Tommy, Tommy”, me echa porras ella y me dice “vamos al evento, vamos al evento”. Y sobre todo en la comunicación de pareja, mi esposa sabe en lo que estoy metido, ella sabe lo que me gusta, lo que me fascina y lo respeta como yo respeto su trabajo, por eso la comunicación es primordial, involucrarlas conmigo, esto se vive en familia. Me veo mucho en mi hija, en mi pasado cuando mi padre envuelto en esos temas de política y ahora yo me veo así como ella.

¿Qué valores son los que fomenta en su familia?

En mi familia siempre nos han inculcado el valor del respeto, de ser tolerantes, de respetar, más que nada, los diferentes pensamientos de las personas, que al final de cuentas en lo que andamos, a los que nos gusta la política, encontramos muy diversas formas de pensar, diversas opiniones, por ello hay que ser muy respetuosos. Le inculcamos mucho a mi hija el valor del respeto, que respete los diferentes posicionamientos o pensamientos de las personas, que eso es lo principal, que a nuestros hijos les inculquemos que no todo es lo que puedan ver en casa, también por fuera es otro mundo, es otra vida y no encerrarte a lo que sólo puedas vivir en tu casa o lo que pienses en tu casa o lo que tu ideología te lo pueda dar.

Háblenos de sus costumbres familiares, ¿qué hacen los domingos?

Desayunamos con mis padres, normalmente todos los domingos cuando mi padre está en Culiacán, cuando se puede, desayunamos en familia; mi padre, mi mamá, mi esposa, mi hija Olga María y yo. También como soy aficionado a la NFL, cuando es temporada nos vamos a un campestre de un compadre y ahí vemos los juegos de fútbol americano, pero ese periodo es de septiembre a enero o febrero, que dura la liga.

¿Cómo conoció a su esposa?

A mi esposa la conocí en la prepa, estuve un tiempo en el Tec de Monterrey y ahí la conocí, me la presentó una amiga. Nos hicimos novios en la prepa, cortamos cuatro años aproximadamente, ella se fue a estudiar fuera, yo también me fui a estudiar a Canadá inglés y cuando regresamos, volvimos. Nos encontramos y nos pusimos de novios otra vez, duramos tres años de novios y ya llevamos tres años de casados.

¿En qué momento supo que ella era la indicada?

Siempre lo decía yo, desde que la conocí, siempre decía que con ella me iba a casar y en el tiempo que no anduvimos de novios de todas maneras yo decía que me iba a casar con ella, como que lo presientes, como que sientes que es la persona con la que tú quieres estar. Dicen que uno se enamora una vez en la vida y yo la vi y me enamoré de ella y siempre estuve seguro de que con ella me iba a casar, independientemente de que anduviéramos o no de novios, porque me enamoré de ella desde que la vi.

¿Cómo le gustaría que fuera el futuro de Sinaloa?

Imagínate, de gustarme me gustaría un Sinaloa muy rico en sociedad, en sus valles, en sus playas, Sinaloa es hermoso en muchos aspectos pero también adolece en muchas cosas, como en la violencia, la inseguridad. Ahora que he estado visitando las colonias que nuestro distrito comprende, es un tema muy complicado, a donde vayas el tema es ese: seguridad, así como empleo y educación. Y bueno, lo que yo he tratado de inculcar, de platicar con las personas, es que la violencia la podemos empezar a erradicar en casa, sobre todo con los jóvenes, con los niños. Actualmente la violencia, los asaltos, robos de carro, desafortunadamente se dan por menores de edad, de 20 años para abajo, creo que ahí es un tema donde el gobierno federal, estatal y municipal debe enfocarse muy bien, en jóvenes y niños. Sin lugar a dudas pienso que inicia en casa, porque los valores y la cultura que les podamos inculcar a nuestros hijos van a ser fundamentales para que la violencia a un mediano o largo plazo la podamos ir disminuyendo.

 

Así que me imagino un Sinaloa con mucha menos violencia, porque al final de cuentas, somos bastantes ciudadanos en el estado. Los sinaloenses somos personas muy amables, muy abiertas a la gente, sabemos atender muy bien a la gente que nos visita y sin lugar a dudas, yo creo que la mayoría de las personas nos imaginamos un Sinaloa rico en sociedad, rico en cultura, no en violencia. Trabajaremos para eso, impulsaremos mucho como jóvenes, sobre todo la cultura en los jóvenes y esperemos que podamos darle a Culiacán un poquito de lo mucho que nos ha dado.

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