Casi fin de año y empieza el recuento de lo que hemos logrado y lo que se quedó sólo en intención, de lo que parecía inalcanzable y lo pudimos superar, lo que parecía sencillo y al momento de querer hacerlo simplemente era complicado pero… no pasa nada, así es la vida y cada día es un nuevo reto de conquistar y avanzar, eso no lo olvidemos, lo importante es la buena actitud y las ganas de seguir hacia adelante.

Los propósitos que nos hacemos al iniciar el año son sólo pautas para tener un plan de acción, no nos deben de frustrar si no lo conseguimos, pero si de esa lista alcanzamos algunos hay que reconocernos a nosotros mismos y apapacharnos porque eso significa que tenemos habilidades, dones, talentos y sobre todo vida para no rendirnos.

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; Grande es tu fidelidad.”

Lamentaciones 3:22-23

Como es un artículo reflexivo y un poco testimonial pues es una satisfacción personal haber alcanzado algunos de los muchos planes que tenía especialmente en el ámbito personal y mi única herramienta o secreto que les puedo compartir es sólo saber que cada día es un nuevo principio y no condenarme por el día que pasó y no logré absolutamente nada. Pero para aclarar más esto de poder cumplir con metas ya que estamos a punto de cerrar un ciclo llamado 2017 y abrir el próximo creo unas sencillas pautas serán de mucha ayuda.

1.- Establece metas sencillas y claras. Si soy bajita y medio redondita no me puedo poner como meta estar como una súper modelo porque simplemente ni mis condiciones y genética me van a ayudar; esto sólo es un ejemplo pero que nos amplía la perspectiva que cada meta va en relación a lo que somos y nuestras capacidades.

2.- Qué te detuvo en el camino. Debemos reconocer qué es lo que nos desmotivó, que nos llevó a dejar esos propósitos guardados en el cajón y que tal vez fue simplemente planeación y administración del tiempo o que realmente era algo que se salía de tus manos. Es importante enfocarnos nuevamente y organizar todo para ir en busca de cada meta que queremos alcanzar.

3.- Tienes que verlo para tenerlo. Imaginemos que quiero perder 5 kg por los motivos que sean, para lograrlo primero tengo que visualizar cómo me voy a ver, qué ropa voy a usar y sobre todo qué elogios voy a recibir de las personas, porque estos son estímulos para continuar… si no lo veo no lo puedo tener, así para cada cosa que queremos lograr.

4.- Reconoce tus logros. Es la parte que más me encanta y en lo personal no sólo me premio sino que comparto con las personas que me rodean cada uno de mis logros y no es por vanidad, es porque mi felicidad y mis logros son dignos de compartirse. Haz lo mismo, cada logro celébralo y compártelo, eso te motivará a ir poniendo una palomita a cada meta alcanzada.

5.- Sé agradecido y positivo. Seamos agradecidos con Dios por la vida, las oportunidades, los tropiezos y los avances que tenemos a diario en nuestro día a día y sin importar que traiga cada amanecer piensa de manera positiva y habrás empezado muy bien.

Estos días que sean para reflexionar y proponernos ser mejores personas alegres y optimistas, caritativas y sensibles a las necesidades de los demás, objetivas y simples en nuestra manera de vivir pero sobre todo cuidando nuestro ser de manera integral para poder funcionar equilibradamente dentro de nuestra sociedad.

Por: Lic. Olga Beatriz Pérez Berrelleza

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