Es una rama de la obstetricia que se dedica al estudio y manejo de las patologías que complican el embarazo y al feto, considerándose entonces un embarazo de alto riesgo con mayores posibilidades de presentar en el feto y/o recién nacido desde una lesión leve transitoria sin repercusiones hasta un daño grave e irreversible, y que en algunos casos puede llegar a la muerte.

Los avances en el conocimiento de las complicaciones del embarazo, así como en el desarrollo de nuevas tecnologías de imagen, como el ultrasonido de alta definición y la resonancia magnética nuclear en algunos casos, nos ha permitido mejorar los diagnósticos durante la etapa fetal.

Actualmente la medicina fetal tiene como objetivos prevenir, detectar y corregir enfermedades de los bebés antes de nacer. Existen tres estudios importantes en cada trimestre que debemos tomar en cuenta para la mujer embarazada:

a) En el primer trimestre (11-14 semanas) se realiza un estudio llamado Tamiz combinado del primer trimestre, mediante el ultrasonido y la prueba hormonal en sangre donde nos permite identificar a la embarazada con mayor riesgo de presentar un bebé con alteración genética, como las alteraciones cromosómicas; además, identificar el riesgo de preeclampsia o alta presión arterial por el embarazo, de alteración del crecimiento del feto in útero, etc.

b) En el segundo trimestre (20-24 semanas) se realiza el Ultrasonido “estructural”, donde nos permite estudiar la anatomía fetal en forma detallada y así poder detectar alguna malformación en el bebé, analizar el caso con otros especialistas como el genetista, neonatólogo, cirujano pediatra, cardiólogo pediatra, que nos permita ofrecerle un seguimiento adecuado y si está indicado ofrecer un manejo médico y/o cirugía fetal en ciertos casos. En el mundo y en México ya es una realidad con experiencia y resultados satisfactorios a diferencia de cuando no se efectúan éstos procedimientos.

c) En el tercer trimestre (30-34 semanas) se realiza el Ultrasonido “de crecimiento”, que nos permite evaluar el crecimiento del bebé y el bienestar fetal. Podemos detectar fetos pequeños por falla crónica en la función placentaria, como es la nutrición y la oxigenación. La evaluación de la circulación materna a través de la medición del flujo de las arterias uterinas, nos ayuda predecir o en algunos casos diagnósticar los problemas relacionados con la placenta y el desenlace desfavorable del bebé.

Como pueden ver, el ultrasonido es una herramienta valiosa en el diagnóstico prenatal ya que nos permite predecir riesgos, diagnosticar problemas fetales y decidir si es candidato a una cirugía en el vientre materno, así como dar seguimiento especial y elegir el mejor momento y vía de nacimiento, con el objetivo de disminuir daños o lesiones en el feto o recién nacido.

Estos estudios se realizan en el Hospital Ángeles Culiacán, en la Clínica de Medicina Materno fetal en la cual están a disposición de cualquier embarazada, así como de sus ginecólogos.

Estamos como siempre a sus órdenes. Los esperamos.

 

Por: Dr. Luis Fernando Acosta Alfaro

Medicina Materno Fetal

Cédula especialidad 3223483

DGP 1419630

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