Platicar por teléfono

Una conversación por teléfono reduce en cierta medida nuestra capacidad de comunicación pues se pierden los gestos y expresiones tan importantes para interpretar bien lo que se quiere decir o comunicar

Conversar-platicar por teléfono

Los teléfonos, tanto los móviles-celulares como los fijos, han cambiado una gran cantidad de nuestros hábitos y costumbres como, por ejemplo, la práctica de escribir cartas. El teléfono es más rápido, cómodo e instantáneo. Este medio de comunicarnos reduce, en cierta medida, nuestra capacidad de expresión al no poder visualizar nuestros gestos y expresiones -comunicación no verbal-, por lo que tenemos que expresarnos con la mayor claridad posible por medio de la voz -entonación, vocalización y volumen-.

Se pueden hacer algunas distinciones entre contestar al teléfono de una llamada personal y contestar una llamada de negocios. Aunque en términos básicos de cortesía se hace de forma similar, ambos tipos de llamadas tienen sus diferencias.

Cuando descolgamos el teléfono, lo habitual es responder con “Dígame” o “Diga”. Éstas expresiones pueden ir acompañadas del pertinente “Buenos días” (tardes o noches). No recomendamos utilizar el escueto “¿Si?”, aunque es común en algunas regiones, al igual que “¿Bueno?”. Aunque las múltiples formas de contestar son muy personales y costumbristas en algunas regiones, todas son perfectamente válidas. Eso no quita que algunas veces nos puedan parecer algo extrañas o peculiares.

Hay que hablar fuerte -no quiere decir gritando- y claro; recordemos que el teléfono sólo es voz (no podemos apoyarnos en los gestos). Si nos equivocamos al llamar, no debemos colgar rápidamente como si fuéramos un niño asustado. Pidamos disculpas.

Si es al revés (recibimos una llamada equivocada), no hagamos de menos o despreciemos a la otra persona. No hay que hacer llamadas a otras casas a horas intempestivas (muy pronto por la mañana, y menos en días festivos, o muy tarde por la noche). Es correctopreguntar siempre si es un buen momento, pues como no podemos ver a la persona, no sabemos que estaba haciendo o si estaba ocupada. Evitemos las horas de las comidas para llamar -desayuno, almuerzo y cena-.

Si recibimos llamadas indeseadas lo mejor es ignorarlas y no enfadarse, profiriendo insultos y expresiones groseras; este comportamiento es lo que busca quien hace este tipo de llamadas. Si son muy insistentes, lo mejor que podemos hacer es denunciar.

 

No debemos olvidar que el teléfono es un medio para dar recados, mensajes y avisos, más que para contar historias. Tener mucho tiempo la línea ocupada podría dificultar el recibir una llamada por algún asunto importante o no poder recibir un recado o mensaje urgente a tiempo.

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