PSICOLOGÍA

¿NECESITAS UNAS VACACIONES PARA RECUPERARTE DE LAS VACACIONES?

Hace tiempo escuché a un guía profesional, de los que se dedican a llevar decenas de turistas por las principales ciudades europeas, que todo viaje tiene tres etapas: la planeación, la ejecución y la que él consideraba más bella e importante, el recuerdo que queda después de cada recorrido.

Seamos sinceros, todos los prestadores de servicio quieren y tienen el legítimo derecho de querer hacer negocio y ganar dinero por lo que ofrecen, máxima diversión, confort, descanso, en pocas palabras, placer y satisfacción para nuestro cuerpo y mente. En estos casos, la realidad es que nuestra mente nos engaña al momento en que planeamos unas vacaciones familiares, lunamieleras o con amigos. ¿Por qué afirmo esto? La razón es que las vacaciones, antes de ser planeadas, son soñadas, imaginadas y además, queremos vivirlas tal cual las visualizamos en nuestra mente.

Es por ello que normalmente no se toman en cuenta algunos pequeños detalles que con frecuencia vivimos en cada periodo vacacional. ¿Cuáles son estos pequeños detalles que nuestra mente borra, bloquea o minimiza y no quiere recordarlos? Mucho menos tomarlos en cuenta a la hora de la planeación de tan deseadas vacaciones.

1.- Con frecuencia gastamos más de lo que podemos y debemos. Y más si durante las vacaciones sucede que alguien se enferma, sobre todo en el extranjero y se vienen gastos inesperados.

2.- No se toman en cuenta los cambios de horarios, ya sea aquí en nuestro México como en el extranjero, es tanta la emoción y la adrenalina que en muchos casos se llega a olvidar este pequeño detalle, por ende se hacen filas interminables en los aeropuertos, carreteras, etc.

3.- Otro punto importante y real, nos han educado que las vacaciones sólo pueden ser en los meses de julio, agosto, diciembre y por supuesto, las famosas fechas de la Semana Santa; esto nos lleva a una saturación en hoteles, aeropuertos, carreteras, líneas fronterizas, etc. Ademas de un incremento que hay en todo cuando es “periodo vacacional”.

Las vacaciones de ensueño comienzan a volverse una serie de consecuencias a nivel psicológico y se refleja físicamente (dolores de cabeza, musculares, gripes, etc.). Y aquí es donde vienen los nervios, el estrés, muchos problemas más.

El estrés no es ni bueno ni malo. Es un mecanismo de defensa del organismo que tenemos todos los seres humanos y nos comienza a preparar para la huida o la lucha. Sin embargo, en el trabajo cotidiano en la oficina no te vas a agarrar a golpes ni a salir corriendo agitando los brazos. Entonces toda esta carga energética y hormonal que no se disipa como la naturaleza tenía previsto en los tiempos de las cavernas, se consume en el interior del organismo generando toda clase de trastornos.

Entre estos trastornos se encuentran, los episodios depresivos, que pueden ser por melancolía o simplemente las personas se ponen atípicas. Trastornos de ansiedad, en éstos podemos identificar crisis de angustia o ataques de pánico, los cuales se pueden suceder cuando las personas se suben a un avión, elevador o hay una conglomeración de personas, las podemos identificar fácilmente en algunas personas, sienten que se les aceleran las palpitaciones, sudación, las manos les tiemblan, nauseas. Aquí también podemos señalar los trastornos o episodios hipocondriacos.

Lo principal es hacerte las preguntas del millón de dólares: ¿Quieres ir a vacacionar, descansar y conocer o ir de compras?, ¿es realmente tu momento para ir de vacaciones o simplemente lo haces porque todos salen de viaje?

Y recuerda: Todo en la vida con moderación. Disfrutar tus vacaciones no significa necesariamente gastar en exceso ni irte a los lugares más recónditos y paradisiacos del mundo, no siempre lo visto en fotos es una realidad. Elige con inteligencia un lugar donde puedas realmente descansar y divertirte sanamente, para que no regreses el domingo por la noche o peor, el lunes por la madrugada, con la sensación de que necesitas descansar para recuperarte del descanso.

De las vacaciones hay que regresar con energía, positivos, nuevas ideas y con los mejores recuerdos que podamos tener con la familia, amigos o pareja, a fin de cuentas, los recuerdos y anécdotas es lo único que perdurará en nuestra memoria, principalmente si son POSITIVOS.

Psic. Clínica Erendira Paz

CEDULA: 8156408

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