Primera zona arqueológica abierta al público en el estado de Sinaloa con la finalidad de difundir, proteger y preservar los grabados rupestres y vestigios arqueológicos localizados en el área costera del Trópico de Cáncer. Fue declarada como zona de monumentos arqueológicos el 30 de noviembre de 2012, por lo cual es un bien de dominio público, fuente de conocimiento de las culturas primigenias de Sinaloa, espacio educativo, de esparcimiento y de disfrute social.

Las Labradas está localizada en la franja costera del municipio de San Ignacio, Sinaloa, es uno de los sitios de grabados rupestres más importante del noroeste de México; con características geológicas, naturales y culturales únicas en todo el continente americano. En Las Labradas existen más seiscientos rupestres localizados a lo largo de un agrupamiento de rocas de origen volcánico, con representaciones de personajes humanos, animales, plantas y de figuras geométricas.

La mayoría de grabados rupestres fueron realizados entre los años 750 al 1250 d. C. (periodo Aztatlán); aunque de acuerdo con las últimas investigaciones, es posible que algunos grabados hayan sido realizados desde la época arcaica (3000 a. C.).

Algunos son representaciones muy bien realizadas desde el punto de vista técnico y estilístico, representan una antigua cosmovisión, cuyas figuras y diseños convencionales, formaron parte de una tradición prehispánica de arte rupestre del Occidente de México, cuyo mayor desarrollo tuvo lugar en Sinaloa. La marcada presencia de símbolos solares y su cercanía con el Trópico de Cáncer sugieren que el sitio estuvo consagrado al solsticio de verano.

Las Labradas y el Trópico de Cáncer

Cada año, el sol recorre en el horizonte dos puntos cuyos extremos corresponden a los solsticios de verano e invierno, siendo el punto medio los equinoccios de primavera y otoño. En el hemisferio norte, entre los días 20 y 23 de junio ocurre el solsticio de verano, fecha en la que el tiempo con luz solar es mayor que la oscuridad de la noche.

Las Labradas está situada sobre el Trópico de Cáncer y en el solsticio de verano la luz y el calor llegan a su máximo nivel, consumiendo la vida vegetal y animal. En esta región tropical, el solsticio anuncia el comienzo de la temporada de lluvias y el inicio del periodo de fertilidad y la regeneración de la vida.

En Las Labradas el solsticio de verano parece estar representado de forma simbólica; pues en distintas rocas existen figuras geométricas y personajes humanos con elementos solares. Esto sugiere que quienes hicieron los grabados rupestres tuvieron una forma particular de explicar el universo, en la cual, las cosas y los seres representan formas o manifestaciones del Sol. Este astro está representado como centro, origen y lugar de convergencia. En su aspecto natural, aparece como luz, fuego, calor y movimiento ondulatorio. Y en su aspecto simbólico, aparece como objeto de contemplación, culto, adoración y transformación.

Los grabados rupestres son difíciles de apreciar a simple vista; se observan mejor en los días claros, es muy difícil detectarlos en los días nublados, las mareas altas suelen cubrirlos durante los periodos de luna llena y en la temporada de ciclones; además, se requieren condiciones especiales de iluminación para poder observarlos, la luz rasante que genera el sol durante determinadas horas de la mañana y por la tarde, favorecen su observación.

De acuerdo con la época del año, este lugar es distinto. Si la marea sube o baja, la arena exhibirá u ocultará las rocas. Los caracoles y cangrejos se posarán sobre las rocas de manera desigual. Incluso, la iluminación del sol a lo largo del día proyecta luces y crea sombras que hacen que las rocas tengan una imagen diferente. No importa si es verano o invierno, amanecer o atardecer. Lo cierto es que podemos estar ante un escenario que si no es único, sí es pocas veces visto.

Cómo llegar

De Mazatlán: a 40 minutos por la autopista Mazatlán-Culiacán, tomar la desviación que se encuentra en el km 51 hacia el poblado de La Chicayota.

De Culiacán: a 2 horas por la autopista Mazatlán-Culiacán, siguiendo las indicaciones anteriores a partir de la desviación en el km 51.

Después del km 51  debes seguir el camino de terracería hasta llegar a La Chicayota (3 km), localizar la vía del tren en el límite poniente del poblado, seguir el camino y pasar por debajo del puente a desnivel; pasando este punto, continuar el camino a mano derecha, después de una última vuelta, el camino es directo hacia la costa (de La Chicayota a Las Labradas son 2.5 km).

Indicaciones para la visita

Para que disfrutes al máximo de tu estancia, te compartimos las siguientes recomendaciones que hace el INAH para el resguardo de la zona.

  • Contribuye con el cuidado de nuestro patrimonio. En este espacio se conjuga la naturaleza y la cultura, si introduces alimentos, bebidas o fumas, genera basura que propicia su deterioro.
  • Evita accidentes, utiliza calzado adecuado y camina con cuidado, pues la superficie de las rocas es muy resbaladiza.
  • Tus mascotas pueden dañar la fauna, la flora y las rocas con grabados, por eso no puedes ingresar a la zona con ellas.
  • Las figuras grabadas en las rocas han perdurado durante miles de años, evita tocarlas, rasparlas y rayarlas, para que en el futuro las puedan seguir apreciando tus hijos.
  • Entre las rocas podrás observar aves, cangrejos, caracoles y otros animales. Evita dañarlos y no te los lleves, ellos viven aquí y si los extraes regularmente morirán.

La Zona Arqueológica Las Labradas cuenta con un área interpretativa, vigilancia y baños. Los horarios de visita son de lunes a jueves de 8:00 a 17:00 hrs y viernes a domingo de 8:00 a 18:00 hrs.

Leave a comment