La espinaca es un vegetal que pertenece a la familia de las amarantáceas comestibles, de hojas grandes y de color verde muy oscuro.

Esta hortaliza es realmente un excelente recurso natural de vitaminas, fibras y minerales, que aporta pocas calorías, no contiene grasas y es fuente de antioxidantes que protegen al cuerpo del daño celular.

En México puede cultivarse durante todo el año, pero tiene ciertas restricciones en la época de verano (fotoperiodo largo y calor) para evitar la emisión del vástago floral, perjudicando así la formación de hojas y en consecuencia de la producción. Aunque cabe mencionar que a existen cultivares que toleran las altas temperaturas.

Existen varios tipos de espinaca, la variedad que consumamos depende de la estación del año, las más conocidas son: espinaca de hoja rizada o Savoy, espinaca de hoja lisa y espinaca baby.

Te compartimos cinco datos de la espinaca:

El nombre de espinaca parece que tuviera que ver con espina, pero no es así. La espinaca no tiene espinas, su nombre proviene del árabe isfinaj. ¿Te suena?

Es una verdura que podemos utilizar en muchísimas recetas de cocina: por ejemplo, en lasañas, purés de verduras, rehogadas con garbanzos, o bien podemos consumir las espinacas crudas y frescas en ensaladas y en batidos o jugos verdes, etc.

De 100 gramos de espinaca, 90 son de agua; contiene proteína vegetal, un bajísimo contenido en carbohidratos y la grasa de la espinaca es incluso más reducida, pero goza de un alto contenido en fibra.

Debido a los oxalatos (unos compuestos de las espinacas que se acumulan en forma de cristales en las articulaciones), el consumo excesivo de espinacas puede contribuir a la aparición o el agravamiento de los síntomas de enfermedades como gota, artritis reumatoide o artrosis.

Las espinacas florecen.

* Con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

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