Recuperarse de una infidelidad es muy doloroso y difícil. Requiere de tiempo, amor propio y perseverancia. Se me hace difícil ver que está de moda ser infiel, es una locura celebrar o aplaudir esto de lastimar a los demás, de engañar a alguien que es importante para ti o eres importante para él o ella.

Increíble que las redes sociales, Facebook, Instagram, medios de comunicación, géneros musicales como el reguetón, celebridades, etc., lo estén promoviendo todo el tiempo y ésta sea la nueva programación mental para los jóvenes, no se trata de moralismo sino de sentido común.

Nuestra naturaleza es que hay que vivir libre del sufrimiento, es como, ¿porqué estarle enseñando a las nuevas generaciones que está bien hacer daño?, que está bien subsistir en la mentira, que es súper divertido estar en la desconfianza total y en el miedo a las relaciones humanas.

No conozco una sola persona que no le haya lastimado la infidelidad. Ya sabemos que esto no es cosa novedosa. La infidelidad para mí es un acto de deshonestidad con uno mismo, es no tener el valor de admitir y reconocer que tienes un vacío interno, que tu vida no te agrada y tu relación te insatisface. Pues se necesita tener valor para reconocerlo y hacer los cambios correspondientes.

A través de esto no se busca juzgar a nadie, sino de hacer la consciencia necesaria para comenzar a vivir de una mejor forma, pues no nos gusta que nos lastimen.

Cuando una situación de infidelidad se da, están las dos partes con responsabilidad. Es responsabilidad de ambas partes hacer que la relación funcione, y te has de preguntar si, seguramente, soy yo el o la culpable de que mi pareja tenga un vacío emocional que lo lleve a ser infiel; claro que no, pero sí responsable de verlo y escoger mejores parejas, o poder ver el momento en el hay que soltar y dejar ir. Sí, responsable de reconocer que algo no funciona y es momento de tomar acción para resolverlo o terminar. Es sí ver la parte de mí de la cual me toca hacerme cargo.

“El 90 por ciento de hombres y el 70 por ciento de mujeres en matrimonio han sido infieles por lo menos una vez en su vida, indicó el estudio sobre infidelidad de personas casadas del Instituto de Psiquiatría Ramón de la Fuente realizado en México”. Milenio.

¿Cuáles son las causas

de la infidelidad?

Las causas pueden ser muchísimas, desde repetir una conducta vista en casa, honrar a los abuelos, pertenecer a un grupo o ser aceptado socialmente, alimentar las heridas, hacerse mucho daño, causar dolor, emociones intensas prohibidas, insatisfacción, la diferencia de extractos económicos, la disparidad entre los niveles académicos, reafirmar virilidad, o simplemente se sienten descuidados de la pareja, etc.

Lo que es bien importante ver, es ¿qué te enseña esta experiencia?, ¿qué te viene a mostrar de ti mismo (a)?, ¿de qué forma vas a crecer a través de esta situación?

Quiero que sepas que hay parejas que logran trascender, ver y aprender de esta situación, esto fortalece más la relación.

Recuerda que no es nada personal, pues ser infiel es una decisión, así esté de moda o traiga 20 cervezas encima. Sus decisiones hablan de él o ella, no de ti, las acciones hablan más que mil palabras.

“Cuando seas inmune a las opiniones y acciones de otros, dejarás de ser víctima de sufrimientos innecesarios”, dice Don Miguel Ruiz.

Tú decides si crecer, lastimarte o destruirte a través de esto.

No hay nada como el auto respeto, si tú te respetas a ti, atraerás a tu vida personas que te respeten, aunque esté en tendencia la infidelidad.

Por: Karla Rochín del Rincón

Lic. Ciencias de la Comunicación, Psicoterapeuta Gestalt, Instructora Certificada Thetahealing.

Info. (668) 832-9863

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