Pocos arquitectos han conseguido como él que su nombre nos suene tan familiar, precisamente por ser el autor del Museo Guggenheim Bilbao.

Desde principio de los años sesenta, Gehry ha levantado sus impresionantes estructuras que se caracterizan por sus atípicas formas.

El arquitecto se llama en realidad Frank Owen Goldberg y nació el 28 de febrero de 1929 en Toronto, Canadá, donde pasó su infancia y su juventud hasta que emigró a Los Angeles para estudiar. Fue allí, en la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Sur de California, donde cambió su apellido Goldberg por Gehry.

 

Desde niño se vislumbraba su camino cuando pasaba construyendo ciudades imaginarias con las cosas que encontraba en la ferretería de su abuelo. La remodelación de su propio hogar en 1978 fue el hecho que marcó un punto de inflexión en su carrera.

La peculiaridad de su diseño, que incluía un tragaluz en ángulo, atrajo la atención de la gente y le llevó a diseñar casas en el sur de California. Y de ahí, poco a poco, a firmar sus diseños vanguardistas en las instituciones más famosas e importantes de todo el mundo.

Aunque una de las principales características del arquitecto es su creatividad, sus obras tiene algunas peculiaridades que las definen. Su estilo se considera deconstructivista, un movimiento en la arquitectura posmoderna donde los elementos del diseño parecen estar fragmentados, como si se hubieran colocado de una manera caótica, inconexa. El uso del metal como material es otra de sus singularidades.

En 1989, Frank Gehry era galardonado con el prestigioso Premio Pritzker, un premio que “honra al arquitecto o a los arquitectos vivos cuyo trabajo construido demuestra una combinación de esas cualidades de talento”. Este nombramiento vino dado por su “visión y compromiso, que ha producido contribuciones consistentes y significativas a la humanidad y al entorno construido a través del arte de la arquitectura”. Aquí diez ejemplos de su obra:

 

Walt Disney Concert Hall, Los Angeles, California

El hogar de la Filarmónica de Los Ángeles tardó cinco años en construirse y es una de las principales atracciones culturales de la ciudad. Los paneles de acero de los que está hecho se hinchan como si estuvieran flotando en el viento, inspirados por su pasión por la navegación.

 

 

La casa de Gehry en Santa Mónica, California

Como ya hemos dicho, esta casa supuso la primera oportunidad para el arquitecto. El bungalow mezcla el acero corrugado con un material cotidiano como madera contrachapada.

El diseño se ha mantenido a lo largo de los años y obtuvo el prestigioso Premio Veinticinco por el Instituto Americano de Arquitectos.

 

 

Weisman Art Museum en Minneapolis, Minnesota

Esta joya del campus de la Universidad de Minnesota fue reconstruido por Gehry en 1993. Gracias a su fachada fracturada, el Museo de Arte Weisman parece una pintura cubista.

 

 

Museo de Cultura Pop, Seattle, Washington

Está inspirado en el rock and roll. Para diseñarlo, Gehry compró varias guitarras, las cortó en pedazos y las usó como bloques de construcción. El resultado final se hizo con 21,000 tejas de acero inoxidable y aluminio cortadas y moldeadas individualmente.

 

 

Museo Guggenheim, Bilbao

Uno de sus diseños arquitectónicos más famosos. El gigante de titanio es toda una obra de arte tanto en su interior como en el exterior.

 

 

The IAC Building, Nueva York

El edificio IAC está en Chelsea y fue la primera obra del arquitecto en La Gran Manzana. Recuerda a una colmena y su exterior de vidrio blanco y gris guardan en su interior dos niveles principales y diez pisos.

 

 

El pez dorado del Pabellón Olímpico en Barcelona

Esta escultura con forma de pez está realizada de acero y metal y fue diseñada para la Villa Olímpica en 1992. La figura cambia de color en función del ángulo desde el que le da el sol y las condiciones climáticas.

 

 

Centro Richard B. Fisher, Annandale-on-Hudson, Nueva York

Esta pequeña sala de conciertos inaugurada en 2003 representa en su parte frontal, según palabras del propio arquitecto “como una máscara teatral que cubre la cara en bruto del espacio de rendimiento. Sus formas abstractas preparan al visitante para ser receptivo a experimentar las actuaciones que ocurren dentro”.

 

 

Dancing House, Praga, República Checa

Su construcción en 1996 fue polémica por no encajar en ninguno de los estilos arquitectónicos por los que —hasta entonces— era conocida la ciudad. El propio Gehry le proporcionó el apodo de “Fred y Ginger” por los conocidos bailarines Fred Astaire y Ginger Rogers.

 

 

Edificio Peter B. Lewis, Cleveland, Ohio

La construcción alberga en su interior la Weatherhead School of Management de la Universidad Case Western Reserve. Acero inoxidable y ladrillo coronan el exterior de un espacio abierto interior que simboliza el aprendizaje multidisciplinar.

 

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