El sexting, un fenómeno que se ha venido extendiendo en todo el país durante los últimos cuatro años, es definido como la tendencia de los adolescentes a intercambiar fotos propias con alto contenido erótico por medio de mensajes de texto desde sus celulares, por e-mail o subiéndolas a las redes sociales, etc.

En México, como en otros países, varios sitios web, recogen las fotos que los adolescentes (mayoritariamente mujeres) se toman y envían con seudónimos y con ellas arman fotogalerías. Pero las poses provocativas de los jóvenes son también visibles en redes sociales como Facebook. Según las causas de este fenómeno van desde la desatención familiar hasta el mayor acceso a los medios tecnológicos, sin que los padres hagan un debido control de uso por parte de los chicos, que no poseen criterios para medir lo que implica subir a la Web o enviar por celular fotos o videos íntimos.

Los jóvenes están desesperados, normalmente, por quererse mostrar de una manera, ya sea con ropa de marca, con las actitudes, al tipo de discotecas que visitan. Los jóvenes son propensos a figurar en el grupo, en la cultura.

Debemos recordar que todos estos comportamientos no son más que espejos. El sujeto busca desesperadamente encontrarse y llenar el vacío que tiene en la cultura. Estos mismos cuestionamientos surgieron cuando apareció el chat, lo que significa que la tendencia a quererse mostrar al otro y pretender seducirlo siempre estuvo.

Los chicos que salen a la adolescencia y que están con las hormonas en ebullición vienen a confrontar el mundo sin conocerlo. Si a ello le añadimos lo fácil y sencillo que es acceder a la tecnología, es altamente probable que se cometan estos excesos.

No toman en cuenta que una persona donde su imagen o video es distribuido sin control pude verse humillada públicamente y acosada sexualmente (ciberbullying) y sufrir graves trastornos emocionales y sociales a causa de esta distribución de material. Ya se han registrado casos de suicidio originado por el sexting, a su vez hay muchos casos de ansiedad, depresión, pérdida de autoestima, de identidad y credibilidad, trauma, humillaciones y rechazo social, aislamiento social. En definitiva, los problemas psicológicos que genera el sexting en el adolescente jamás deben menospreciarse.

En estos casos, la terapia psicológica ayuda al adolescente no sólo a superar los trastornos generados por las consecuencias del sexting sino que además le enseñará cómo debe reaccionar frente a este tipo de situaciones.

Por: Psic. Clínica Erendira Paz

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