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El tiempo que los niños están pasando en casa para prevenir los contagios de Covid-19 nos da la posibilidad de volver a lo básico: poder disfrutar a nuestra familia, tener tiempo de calidad y descubrir que es posible vivir dignamente en una comunidad de cuidado mutuo.
Sabemos que pueden presentarse momentos de mucho estrés, en especial con el bombardeo de información en redes sociales, mensajería instantánea y medios de comunicación, incluyendo las fake news que logran asustar a un gran número de personas. En este punto, la ansiedad y el pánico se expanden como virus, y nuestros pequeños están justo en medio, recibiendo fragmentos de información, absorbiendo la preocupación y angustia de sus padres y familiares.
Sin embargo, es un buen momento para ser creativos y realizar actividades con los niños, para que los afectos de estar encerrados no repercutan en ellos y que su energía se concentre en actividades positivas que desarrollen sus capacidades cognitivas, como los juegos de destreza, lógica, rompecabezas, entre otros.
Veamos esta situación como una oportunidad única para pasar grandes momentos con nuestros hijos, para fortalecernos como familia con amor y paciencia para sobrellevar esta época de dificultades, para crear recuerdos familiares significativos que los acompañarán durante toda su vida.

¿Qué podemos hacer?
Es recomendable crear, junto con ellos, un plan de actividades en una cartulina u otro papel a la mano, y mantenerlo a la vista de todos. Pintemos los siete días de la semana, divididos en mañana y tarde para poner actividades que haremos: un rato para jugar, otro para leer, otro para los deberes. También es importante dejar espacios sin actividades, no te preocupes de que tus hijos se aburran un poco, recordemos que el aburrimiento fomenta su creatividad.

Actividades:
❖Teatro, es momento de abrir el telón. Pueden seleccionar un cuento e interpretar a sus personajes favoritos; también jugar a disfrazarse y crear sus propias historias. Fomenta su creatividad invitándolos a desarrollar sus personajes y buscar su vestuario con lo que tenemos en nuestros clósets; para la escenografía podemos utilizar los muebles y objetos del hogar. El teatro, además de alimentar su creatividad, fortalecerá su capacidad de expresión, habilidad lingüística, comunicación, estimulación de la memoria y confianza en sí mismo.
❖La búsqueda del tesoro. Juguemos a los piratas varados en una isla del Caribe (o de Mazatlán), donde resolver una lista de acertijos para encontrar objetos ocultos. Sólo tienes que elaborar una lista con pistas que ayuden a tus hijos a encontrarlos, incluso puedes crear un circuito con cajas, botes y cubetas para que tengan que pasar por ciertas pruebas antes de llevarse el tesoro.
❖Yoga para niños. Realizar ejercicios de meditación funcionan para tener una sensación de bienestar, pero también para mantenerse activo y fortalecer los músculos. Mejora la concentración, y la flexibilidad de cuerpo y mente. También es posible practicar otros ejercicios desde casa, inclusive hacer un rally dentro. En YouTube puedes encontrar varios videos de ejercicios, artes marciales, yoga, etc., que te ayudarán.
❖Cuentacuentos. La lectura les ayuda a abrir sus mentes hacia mundos imaginarios desconocidos para ellos. Demos un paso más allá, no sólo leer, sino integrarlos y hacerlos cómplices de las historias. Es buena idea que ellos sean los narradores y que los padres escuchemos con atención, emocionándonos con los sucesos. La lectura también es el inicio para la creación literaria, misma que nos permite descargar sentimientos y afrontar situaciones. Motivemos a nuestros hijos a escribir historias y desarrollarlas de diversas formas, hay un mundo de posibilidades.

 

❖Pequeños Pollock y Remedios Varo. La pintura fortalece la creatividad y puede ser muy relajante, pero también emocional y divertida —si recorren técnicas poco convencionales como arrojar pintura—. Trata de pintar tú también a su lado, los momentos de creación les permitirán conversar mientras lo hacen y crear un vínculo muy bello.
❖Jardinería. El aprendizaje en el contexto del jardín, así como el descubrimiento de los innumerables beneficios de la jardinería a cualquier edad, repercute en la maduración de una conciencia ecológica colectiva. Inclusive si no tenemos espacio podemos empezar con macetas, jardines verticales, etc., ya que ésta actividad ayuda a que los niños sean pensadores más creativos, con una mejor capacidad de relacionarse con los demás y su entorno.
❖¡Música, maestro! La música es arte, creatividad, expresión corporal; es alegría, vida y también es magia. Influye en nuestras emociones, nos ayuda a aprender y se aferra a nuestros recuerdos como si fuese nuestra banda sonora. La música estimula la inteligencia de los niños, mejora la memoria, aumenta la capacidad de atención, coordinación motriz, ayuda a exteriorizar sentimientos, facilita la comunicación con los demás, entre muchos beneficios más. Si es posible, es momento de aprender a tocar un instrumento, existen muchos tutoriales en línea, también cantar, bailar, tantas cosas por hacer con nuestros pequeños y la música.
❖Cocinar juntos. Cocinar con los niños es una excelente manera de cultivar en ellos la paciencia, el sentido de la colaboración y promover una buena relación familiar. Además, ¡a los chicos les encantará esta actividad!
❖Fortalecer la espiritualidad. Sin importar cuál sea la religión que profesas, este es el momento ideal para unir a la familia en oración, meditación y enseñarles que la fe es lo que mantiene encendida la llama de la esperanza de que todo va a estar bien y que no hay nada imposible para Dios. “Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. Lucas 11:9-10.

Estas son algunas de las muchas actividades que podemos desarrollar con nuestros hijos. Es importante mantener los horarios regulares y ayudar en las tareas de casa, saber que son capaces de ayudar les hará sentirse bien. No olvides fomentar las comidas en familia cultivando el diálogo, sin smartphones o tablets cerca.
Recordemos cambiar el paradigma del aprendizaje, tener actividades escolares en casa no es sinónimo de reproducir lo que ocurre en un salón de clases, el aprendizaje es más divertido cuando se realiza en comunidad, se aprende al hacer actividades de la vida cotidiana. Se aprende al cocinar, al hacer un huerto, al cooperar en el cuidado del hogar, así como del resto de la familia.
La contingencia nos ofrece la posibilidad de consumir conscientemente, convivir con respeto y armonía, aprovechar el tiempo con nuestros seres queridos, promover la cultura del cuidado mutuo, especialmente hacia los más vulnerables, así como asegurar la equidad de género dentro del hogar, en donde tanto hombres como mujeres tengamos las mismas responsabilidades en el cuidado de los demás y del espacio que habitamos.

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