Es el amor un tema tan especial que hubo alguien llamado Erich Fromm quien dedicó un ensayo entero, El arte de amar, al aprendizaje del amor. Les comparto algunas de sus frases:

“En realidad, sólo existe el acto de amar: significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a sí mismo”. La siguiente frase la enriquece y complementa: “Dar produce más felicidad que recibir, no porque sea una privación, sino porque en el acto de dar esta la expresión de mi vitalidad”.

En otra nos dice: “Sé quien verdaderamente eres. Descubre tus talentos y tu propósito en la vida; esto te llevará a hacer lo que amas y, porque haces las cosas con amor, obtendrás lo que necesitas”.

Otra muy interesante frase: “El amor es un acto de fe y quien tenga poca fe, también tendrá poco amor”.

“Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie”.

“Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar”.

¿Porqué razón dedica este libro Fromm a la sociedad? En el mismo contenido la expone; no hay nada que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectativas y se fracase a menudo. Cuando este psicoanalista se plantea el por qué del fracaso escribe: “Si deseamos aprender a amar será preciso tomar consciencia de que el amor es un arte, como el arte de vivir, o el de la música”. Propone como lecciones la disciplina, la concentración y la paciencia. Para Fromm esto es lo que va a distinguir a un maestro en el arte de amar de un aficionado. Su colega Joan Garriga, autor de El buen amor en la pareja, coincide con Fromm, aunque reconoce que no hay fórmulas, ni recetas, sólo el deseo de amar y ser amado.

Creo que es importante que cada quien encuentre su forma de amar, así como en el arte culinario cada uno tiene su sazón particular, así necesitamos también en el amor crear e inventar maneras de compartir con el otro. Cada pareja crea desde sus anhelos y vicisitudes, deseos y retos la mar en que navegará su yate.

Conscientes de que la pasión es sólo una parte de la vida en pareja, y no desde el hedonismo que plantea la actualidad a través de los medios de comunicación en la cual el ego se interpone ante cualquier noble sentimiento. Si se siente desgaste y bruma en la relación siempre habrá mediante la comunicación y nuevos planteamientos formas para salir adelante. La alegría, el respeto, la sexualidad, la ternura, la amistad y el buen humor son como las especies en la comida, necesarias para darle sabor a la relación; juntos descubrirán algunos ingredientes más.

La igualdad, tema muy sonado en esta época, importantísimo para la vida de pareja, enfocada sobre todo en la dignidad y valor como ser humano primero que nada. Que roles de trabajo o cualquier otra cosa no desvirtúe la igualdad como personas, evitando así llegar al trato con violencia, desgraciadamente también muy sonada en esta época.

Algo necesario de asimilar es que aunque diferentes hombres y mujeres aman igual, entregan su corazón igual, desean la confianza, la comprensión y el bienestar por igual. Los recursos de ellos, racionales y de acción; los de ellas, emocionales y afectivos. Por eso se complementan, nadie hace feliz al otro ni necesitamos desgastarnos y caminar de rodillas por el otro, ¿ya porque sufres el otro estará mejor? En pareja se aportan soluciones, retos, valores, deseos, costumbres, con comunicación asertiva. Se aprende a convivir y compartir, como dice un sabio hindú Swami Prajnanpad: “Que la relación fluya sin esfuerzo, con la sensación de querer y de ser querido sin tener que hacer nada especial”.

Por último, que la diferencia entre dos no sea exagerada, ni resulte demasiado complicado comprenderse, respetando el mundo del otro sin tensión. Cimentados en la confianza de ser también buenos amigos, surgiendo así el deseo espontáneo de que el otro esté bien. ¿Fácil? No hay nada más complejo que las relaciones humanas pero sí se puede, hay que ponerle dedicación, mucha dedicación, lo vale.

Namaste.

Paty Maytorena
Yoga Master
Cel.- 66 77 51 28 84
Correo electrónico: patymaytorena@hotmail.com

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