Visitando la famosísima Casa Azul de Frida Khalo y Diego Rivera me reencontré con el estilo mexicano en su máxima expresión, inicié un análisis para recordar qué lo distingue; lo primero que vino a mi mente fueron los colores vibrantes y extraordinarios muy próximos a los límites de lo vulgar o chillón pero sin caer en estos adjetivos; lo segundo que pensé fue el folklor de nuestras tradiciones que se pueden expresar en los bordados realizados artesanalmente por las diferentes etnias que habitan en nuestro país, mi cabeza fue recorriendo todas las maravillas que tenemos a nuestro alrededor y sentí nuestros característicos materiales: el barro, la cerámica, el hierro y el vidrio soplado.

Si tu espacio tiene tintes mexicanos, maximízalos no derrumbes, mejor transforma e integra, valoremos la importante influencia que podemos tener para los otros países, el diseño mexicano se siente, se vive y se trasmite.

Con estos cinco elementos logremos un estilo mexicano trendy, chic y digno de portada de revista.

  • Colores fuertes, que nos recuerden lo vibrante de la vida.
  • Maderas con acabado rústico que evoquen el campo y la simplicidad de la vida cotidiana.
  • Patrones, texturas, bordados que nos conectan con nuestras raíces y se trasforman en diferentes elementos protagonistas del espacio.
  • Tradiciones muy arraigadas que atrapan con leyendas y éstas se transforman en objetos decorativos muy característicos mexicanos.
  • Artesanía hecha por manos mexicanas, con técnicas que se pasan de generación en generación.

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