¡Desconéctate de todo! Descansar es necesario para llevar una vida sana.

¿Cuándo fue la última vez que te tomaste un tiempo solamente para ti?

En esta época tan activa, demandante y competitiva, generalmente tenemos muchas cosas por hacer… la lista de pendientes que nunca se acaba; la escuela, las tareas, las fiestas y las clases extraescolares de los hijos; el trabajo que muchas veces pasa del horario establecido, llevando en varias ocasiones trabajo a casa, con la familia; con la llegada de la tecnología… todos los grupos en redes sociales en los que estamos, el montón de correos en nuestra bandeja de entrada, mensajes que contestar, dar “me gusta” a publicaciones; y ¿por qué no?, los compromisos sociales propios y/o de los hijos: cumpleaños, aniversarios, festivales, festejos de otras índoles…

Y tal vez a veces te has querido dar un tiempo libre, ¡cuando de repente! entró una llamada en tu celular, sonó un mensaje por alguna red social en la que poco tiempo antes te vieron en línea… la tecnología nos hace estar siempre localizables para los demás, las 24 horas del día, los 365 días del año… así que ahora no trabajas solamente las ocho horas diarias, sino también las horas en que estés localizable… ¡¡si te dejas!!

En esta vida tan ajetreada, yo creo que es importante darte un tiempo para ti mismo (a); un espacio para ti solo, sin interrupciones, un momento que sea únicamente para ti.

¿Para qué es importante darme un tiempo?

En este mundo tan agitado, solemos caer frecuentemente en dar prioridades a las necesidades de los demás… “¿y dónde quedo yo?”; y el pretexto suele ser: “no tengo tiempo para mí”; si sigues satisfaciendo las necesidades de los demás y te olvidas de las propias, poco a poco te irás cansando, te irás llenando de estrés pudiendo llegar a frustrarte, puedes empezar a tener problemas de salud, estados de ánimo negativos y en el extremo, llegar a una depresión. Sin embargo, el darnos un tiempo, un descanso, un respiro para nosotros mismos, muchas veces es mal visto socialmente, pero de ti depende pensar en ti y no dejarte llevar por el qué dirán.

El dedicar un tiempo para nosotros mismos…

❖Nos favorece para tener más claras nuestras necesidades personales, de salud, familiares, económicas, sociales, espirituales.

❖Nos ayuda a pensar diferente y a tomar decisiones adecuadas que, en momentos de estrés, hubiésemos tomado otras.

❖Contribuye a un buen descanso, así como tomar energía para reactivarnos nuevamente en nuestras responsabilidades diarias como la familia y el trabajo.

❖Dándonos un tiempo podemos relajarnos, liberar el estrés y, en consecuencia, estar más saludables, de buen humor y más felices.

¿Qué puedo hacer por mí mismo(a)? Te daré algunas ideas para ello.

❖Tómate un tiempo para bañarte en el mar o en la piscina.

❖Si te gusta el cine, ve a disfrutar sólo tú, de una película agradable para ti.

❖Ve a tomar un café o tu bebida favorita tú solo(a).

❖Haz ejercicio al aire libre en medio de la naturaleza; si no te gusta el ejercicio, puedes caminar que no es tan pesado.

❖Olvídate de la tecnología por un tiempo que tú decidas. ラ Viaja y conoce un Pueblo Mágico.

❖Visita un museo.

❖Participa en un retiro.

❖Medita o haz yoga.

❖Riega tus plantas.

❖Recibe un masaje.

❖Baila tú solo(a) en casa con la música en alto.

❖Lee ese libro que tiene tiempo esperando por ti.

¿Cuándo darme un respiro?

Yo creo que es conveniente todos los días darnos un tiempo para nosotros mismos; la cantidad de minutos, horas… varía en función de tu estrés. Puedes diariamente, por ejemplo, hacer ejercicio tú solo(a), leer por un espacio de tiempo, bailar, etc. También es bueno que evites llegar al máximo estrés y de repente te escapes a un retiro de fin semana, a conocer un Pueblo Mágico… ¿Qué tienes hijos? Encuentra quién te los cuide… tu pareja (después le tocará a ella escaparse un fin de semana), algún familiar con quien te sientas tranquilo dejarlos o puedes pagar a alguien de tu entera confianza para que esté a cargo de ellos.

Recuerda que debes pensar en ti… no puedes dar a los demás lo que no tienes. Así que es importante que estés bien tú, para que estés bien para los demás… ¡no hay pretextos! O después enfermo te preguntarás: “¿por qué en lugar de buscar un pero, no busqué un cómo?”

Por: Diana Leticia Bon Buelna

Psicóloga

Cel. (667) 137-5788

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