El cabello puede sufrir algunos daños debido a la exposición constante al sol. Tal y como ocurre con la piel, la exposición directa tiene efectos perjudiciales sobre la salud capilar. Si bien no suele ser tan notorio, con el paso del tiempo incide en el exceso de sequedad, debilitamiento y caída.

Por eso, te compartimos tres tratamientos capilares de origen natural que te ayudan a protegerlo.

Aceite de almendras

El aceite de almendras dulces evita que se queme el cabello y da un brillo natural increíble al instante. Además, sólo tienes que aplicártelo durante diez minutos y después puedes enjuagar el cabello. Es una maravilla, porque en el mismo momento puedes ver su eficacia, y además tiene un olor riquísimo que disfrutarás cada segundo.

Aceite de oliva

Otra opción que seguro que tienes en casa, es el uso del aceite de oliva, o como muchos lo llaman, el oro líquido. Para aplicarlo tienes que hacer una pequeña mascarilla.

En un bol, mezclas un yogurt natural y dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Después debes mezclarlo hasta conseguir una pasta homogénea, y cuando la tengas, aplícatelo en el cabello durante 20 minutos. Después enjuagarte el pelo. Los resultados son increíbles, y es que el aceite es la mejor respuesta a cómo proteger el cabello del sol.

Mascarilla de pepino y aceite de germen de trigo

Combinando la acción hidratante del pepino con las propiedades reparadoras y antioxidantes del aceite de germen de trigo, podemos obtener un completo tratamiento para darle vida al cabello dañado y seco.

Corta medio pepino y procésalo en la licuadora con 3 cucharadas de aceite de germen de trigo, frota la mascarilla por todo el cuero cabelludo y cabello, deja actuar 40 minutos y enjuaga con agua fría y repite su aplicación hasta tres veces a la semana.

No descuides tu cabello, pues forma parte de tu presentación y siempre debe lucir radiante, prueba algunos de estos métodos y mira como cambia de manera favorable.

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