La comunicación es muy importante en nuestra vida, a través de ella nos relacionamos con las personas, podemos expresar lo que sentimos, lo que queremos, lo que sabemos y lo que nos molesta.

Tenemos diversas maneras de comunicación, la escrita, la oral y la corporal. La comunicación es la base de las relaciones, pero tiene que ser clara y precisa porque percibimos el mensaje de acuerdo a nuestra percepción, nuestra historia, suponemos y malinterpretamos.

¿Alguna vez te has enfermado de la garganta y no te sale la voz? ¿Cómo te sientes? Es frustrante no poder expresarse.

Yo tuve una hija especial, aparte de su problema neurológico tenía un problema auditivo. Conforme fue creciendo, se volvió agresiva, imaginen la desesperación de no poder decir lo que quería, sentía, necesitaba.

Iniciamos terapia de lenguaje a señas, esto hizo la diferencia, ella podía expresar muchas cosas. Ella y yo aprendimos a conversar, con tan sólo vernos, nuestras almas conversaban, no había necesidad de palabras. Nos abrazábamos, nos veíamos mucho a los ojos, yo podía leer sus muecas, la expresión de sus ojos y su brillo, sonreíamos.

Hoy Ale ya no está físicamente conmigo, sin embargo, su presencia espiritual continúa hablándome, ella me guía para continuar con su legado. Los últimos años de vida de mi hija fueron muy difíciles; hospitales, doctores, tratamientos que no hacían efecto, aprendí lo importante que es el acompañamiento.

Acompañar a alguien consiste en estar presentes, en verlos a los ojos, tocarlos y escucharlos. En esto consiste la sanación de las personas que están viviendo un duelo por alguna pérdida o están con una enfermedad crónica o terminal.

Se pueden preguntar, ¿por qué menciona sanación si la persona va a morir o no tiene calidad de vida o si está sufriendo? La respuesta es: porque cuando expresamos lo que traemos guardado en el corazón, ya sea amor, tristeza, resentimiento, enojo, etc., lo liberamos, permitimos que esas personas puedan trascender en paz y los familiares se queden tranquilos.

Ahora es muy difícil comunicarse con las personas, la tecnología ha dominado las conversaciones. Nos mandamos mensajes de texto, en los cumpleaños ya no hay llamadas, estás en una reunión y todo el mundo está pendiente de su celular. En lugar de avanzar, hemos retrocedido; caminas por la calle, estás en un lugar y todos con su celular, ya no hay contacto visual con las personas, por lo general traen audífonos. Otro punto importante es que estamos perdiendo la comunicación con uno mismo, no sabemos escuchar a nuestro corazón.

La convivencia con las personas es maravillosa, rescatemos el mirarnos a la cara, sonreírnos, que una llamada sorprenda a tus seres queridos y regálate tiempo en silencio para conversar contigo mismo y con Dios.

Muchas gracias, hasta pronto.

Por: Yvonne Bulnes

Tanatóloga

yvonnerosadecristal@gmail.com

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