En el cuerpo humano habitan 189 músculos, encargados de que nos podamos mover y, en definitiva, podamos existir. Algunos de ellos nos encargamos arduamente de trabajarlos, pero ¿qué pasa con los que están olvidados?

Más en concreto, hay un grupo muscular que no se suele trabajar casi nunca: los músculos de la papada. Esta parte del cuerpo nos suele dar buenas pistas de cómo estamos físicamente: si tenemos papada, o doble barbilla, probablemente nuestro estado de forma sea bastante malo, ya que uno de los motivos por lo que aparece la papada en nuestro cuello es la grasa acumulada en la zona.

Otro de los motivos tiene que ver con la edad, cuanto más mayor sé es, más posibilidades hay de que aparezca, debido a la flacidez de la piel. También las dietas milagro, que hacen que, prácticamente, adelgacemos de la noche a la mañana y claro, la piel no está preparada para esos cambios tan bruscos (ni tu organismo tampoco, aunque creas que sí), provocan la papada y que se quede la piel colgando.

Sin embargo, existen, como para casi todo, unos simples ejercicios que puedes hacer sin necesidad de ir al gimnasio y que te ayudarán, en la medida de lo posible, a reducir la papada. Son éstos:

1. Estiramiento de cuello:

Siéntate en una silla, con la espalda erguida y estira el cuello hacia atrás hasta ver el techo. Si puedes hacerlo con la boca cerrada, notarás como se te estira toda la zona del cuello. Cuanto más aprietes los labios, más estirará. Hazlo con precaución porque las primeras veces te puede doler la parte cervical.

2. Las vocales son cinco, practícalas:

Y hazlo, de ser posible, delante de un espejo. Exagera el gesto, que se vea bien que te las sabes. “Aaaaaaaa”, “eeeeeee”, “iiiiiiiiiiii”, “oooooooo” y “uuuuuuuuu”. Con esto lograrás hacer estiramiento en esta zona del cuerpo.

3. Tensa los músculos del cuello: 

Cierra la boca, aprieta los dientes y activa todos los músculos del cuello. Notarás como tus cejas y tus orejas también se elevan. Es normal. Si te miras a un espejo en ese momento, serás un gesto muy extraño, pero no dejes de hacerlo y repite el movimiento al menos diez veces.

4. Mastica chicle: 

Si puedes hacerlo, es uno de los mejores ejercicios que hay, porque puedes hacerlo a cualquier hora y en cualquier lugar. Lo único en lo que tienes que reparar es que no tenga azúcar para evitar la caries.

Con estos sencillos ejercicios ayudarás a tonificar los músculos del cuello y evitar que aparezca la papada. Sin embargo, esto debe ir unido a un equilibrio en tu dieta y a la práctica periódica de deporte.

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