El ayuno intermitente no es un tipo de dieta, sino un método de alimentación en la que una persona, de forma voluntaria deja de comer entre periodos, es decir que hay momentos en los que come y otros en los que ayuna. Debido a la nula ingesta de alimentos sólidos, este método se ha vuelto muy popular para bajar de peso y mejorar la salud, aunque también es un tema que está causando controversia.

El ayuno en la antigüedad ha estado vinculado a prácticas religiosas o ideológicas, aunque también se ha realizado mucha investigación alrededor del ayuno intermitente con el paso del tiempo. Por ejemplo, en el siglo XVII, el doctor alemán Friedrich Hoffmann escribió un tratado sobre la forma de “curar enfermedades graves mediante la moderación y el ayuno”, llegando hasta investigaciones más serias como la realizada por Yoshinori Ohsumi, quien obtuvo un premio Nobel de Medicina en 2016 por su investigación de la autofagia celular.

A mediados de la década de 1950, el científico belga Christian de Duve descubrió los lisosomas, organelos celulares que eran capaces de “digerir” proteínas, carbohidratos, lípidos, e incluso otros organelos celulares, proceso al que llamó autofagia. Este descubrimiento le hizo merecedor de un premio Nobel en 1974, aunque ya no se siguió una investigación al respecto, hasta que dos décadas después Oshumi comenzó a explorar este proceso.

La autofagia intermitente

Al estudiar más sobre este proceso, determinó que cuando no tienen energía para consumir, los lisosomas se comen componentes extras de las células que no resultan vitales para su funcionamiento y así obtienen energía a lo que queda de las que se comen. Entre los componentes que se “comen” los lisosomas, se encuentran componentes dañados o tóxicos y los convierten en proteínas frescas, por lo que este proceso controlado puede ayudar a prevenir problemas de salud e incluso el envejecimiento.

Si bien el ayuno intermitente ha resultado positivo para muchos que pregonan sus beneficios, es indispensable que al poner en práctica cualquier tipo de dieta, sea consultado a un especialista en la salud, pues en este caso, el método que hemos tratado en esta ocasión NO debe ser practicado por personas con problemas en la salud, incluyendo aquellos que tienen un peso inferior al que deben según su estatura, tampoco en aquellos que sufran trastornos alimentarios como la anorexia, ni mujeres embarazadas o en periodo de lactancia o menores de edad.

Recuerda que alimentarse adecuadamente, manteniendo una buena cantidad de frutas y verduras en nuestros platillos diariamente y reduciendo la ingesta de alimentos procesados, de grasas saturadas o excesos de azúcares o sales, te ayudará a mejorar tu salud y peso.

 

*Con información de Gastrolabweb*

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