ÁMBITOS

ROXANA TORRES

Mi vida siempre ha sido la danza, y ahora tengo otra pasión. Inicié a formarme como bailarina a los ocho años; ahora soy bailarina, coreógrafa de jazz y de hip hop; llevo 20 años haciendo lo que me gusta.

Mi debilidad por la danza me ha hecho viajar por diferentes ciudades y países para prepararme y enseñarle a mis alumnas diferentes técnicas, en uno de esos viajes tomé un curso de danza aérea, lo cual me encantó y decidí introducir esa disciplina en mi estudio, ahí mismo me comentaron sobre aeroyoga. Les cuento que he practicado ashtanga yoga por cuatro años pero no había escuchado hablar sobre aeroyoga, lo cual me pareció interesante y me puse a investigar, y conocí otra variante del yoga.

Empecé a ver vídeos y me parecieron muy interesantes, sobretodo que se trataba de estar en el aire (ingravidez) haciendo posturas acrobáticas, aeropilates, con un fin de sanar y mejorar tu postura, en verdad me enamoré de esta técnica de conocer tu cuerpo y sanar tu mente.

En noviembre del 2013 tuve la oportunidad de tomar una certificación en la ciudad de México con el maestro Rafael Martínez, creador de aeroyoga. Ésta variante inició en España y se ha ido expandiendo por todos los rincones del mundo.

Empecé a hacer mis prácticas con mis amigas colgada del columpio en un árbol o en donde se me ocurriera, haciendo variaciones, terapéuticas, restaurativas y de fuerza y flexibilidad, entre más practicaba le fui tomando más amor, realmente se ha convertido en mi estilo de vida. Cuando hago Aeroyoga mi día es diferente, el estado en ingravidez me ha hecho soltar y descubrir todo lo que tu cuerpo puede hacer teniendo un equilibrio emocional, espiritual y de fuerza.

Estuve un año dando clases por las mañanas en el Botánico debajo de un árbol mágico, fue ahí donde las personas llegaban y me preguntaban de qué se trababa esta hamaca, ahí encontré personas extraordinarias que confiaron en mi trabajo y despertaron la inquietud de abrir mi propio centro.

Hace cuatro meses decidí construir PRANA Aeroyoga, después de dos años de estar entrenando y seguir tomando capacitación en la ciudad de México en cursos de aeroyoga, danza aérea, aro y acrobacia. En PRANA se imparten clases de aeroyoga, danza aérea, ashtanga y meditación.

El aeroyoga es un excelente método que alimenta el cuerpo físico, mental, emocional, porque además de mantener saludable y en forma, es muy divertido de practicar; estar colgada del columpio es como volver a ser niño.

Mis clases de aeroyoga me han ayudado a descubrir esa fuerza y flexibilidad que puedo llegar a tener y me reta en cada practica día con día y hacer una conexión cuerpo, mente, espíritu.

Tener la mente y el cuerpo saludable no tiene que ser un proceso tan difícil y aburrido, actualmente hay muchas actividades que generan bienestar tanto físico como emocional. Aeroyoga, actividad que se ha abierto camino como una de las más completas, en vitalidad, entrenamiento, rehabilitación; y divertidas, conectando tu respiración con tu cuerpo.

Aeroyoga: método artístico de crecimiento personal que se utiliza la suspensión y la ingravidez en el columpio. Se trata de una actividad recomendable para todas las personas de cualquier edad, ya que nos ayuda a conocer mejor nuestro cuerpo y adquirir un mejor equilibrio entre cuerpo y mente, además de mejorar notable el estado de nuestros músculos y articulaciones. Se realizan diferentes rutinas del yoga, ashtanga, vinyasa y power yoga, pero en suspensión en el aire por medio de ayuda de un arnés (columpio). Con esta actividad conseguiremos mucha más libertad y control de nuestro cuerpo al ejecutar cada rutina.

Agradezco a revista gente Sinaloa por considerarme; y los invito a que trabajen cuerpo y mente. Siempre luchen por sus sueños.

Frase (para destacar aparte):

“Una vez que has volado, caminarás con los ojos en el cielo, porque ahí has estado y ahí volverás de nuevo”.

 

 – Leonardo da Vinci.

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