Las alergias estacionales o rinitis alérgica estacional es uno de los males más comunes que afecta año con año a un gran porcentaje de la población. Estas se caracterizan por varios síntomas que en la mayoría de los casos se dan en la nariz y los ojos.

Para quienes las sufren los cambios estacionales se vuelven un combate lleno de sufrimiento que va y viene cada tres meses con molestos síntomas como dolores de cabeza, sarpullidos, congestión, mucosidad, escurrimiento nasal e irritación en ojos, por un descenso en las defensas del sistema inmunológico, estos se presentan cuando se inhalan alergenos que se encuentran en el aire como polvo, caspa o polen.

Su tratamiento depende de la gravedad y la frecuencia con la que se presentan los síntomas. Los antihistamínicos son los medicamentos que se usan más comúnmente para contrarrestar estas alergias, pero poniendo en practica la lista de consejos que a continuación te presentamos puedes llegar a prevenir esta enfermedad y todo lo que conlleva.

Iniciando bien

Para iniciar bien tu día y mejorar las defensas incluye un zumo de zanahoria, piña o naranja en el desayuno. Los neumólogos aseguran que una adecuada ingesta de vitamina A y C, ayudan en la regeneración de las mucosas y la inflamación que produce la rinitis.

Yoga

El yoga es un conjunto de técnicas basadas en la concentración y algunos ejercicio respiratorios lentos y profundos que, practicándolos por lo menos dos veces a la semana, mejoran la respiración, la capacidad ventilatoria y el flujo del aire en los pulmones.

Los alimentos

La inflamación de la nariz y de las membranas nasales son consecuencias comunes de esta enfermedad. Consumir alimento como la cebolla, rábano, jengibre y ajo, por más desagradables que suenen, son un buen remedio natural para la descongestión nasal. También se deben incluir alimentos antihistamínicos como el kiwi, yogurt, te verde, aloe vera, limón, naranja, entre otros.

Limpieza frecuente

Diversos estudios científicos comprueban que las causas principales de las alergias son los ácaros de polvo, animales microscópicos que se alimentan de la caspa de mascotas y seres humanos. Los desechos de estos animales causan alergias y asma. Por ello se debe limpiar frecuentemente el polvo de toda la casa, sacudir alfombras, tapetes, cortinas, muebles y cualquier otro adorno elaborado con telas.

Cambiar filtros

Los filtros de calefacción y aire acondicionado acumulan polen y polvo. Lo ideal es cambiarlos con frecuencia para evitar que se esté bombeando aire con elementos que agraven o desaten la gripa estacional.

Sábanas orgánicas

Compra una cubierta antialergénica para el colchones y almohadas y asegúrate de lavar con agua caliente una vez por semana pijamas y sábanas. Las altas temperaturas eliminan los ácaros de polvo.

Reducir el estrés

El estrés mantiene el cuerpo liberando cierta cantidad de hormonas y señales que lo preparan para accionar con rapidez. Si esta liberación es constante la efectividad del sistema inmunológico disminuye, haciéndonos vulnerables a contraer con mayor facilidad alergias.

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