Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto.”

—Henry Ford

Agosto, mes del regreso a clases, inicia un nuevo ciclo escolar y precisamente por ello, quiero hablarte un poco sobre las dificultades de aprendizaje, por si tu hijo(a) o alguien quien tú conozcas, se le está dificultando la escuela en la cuestión académica, analices esta información ya que tal vez, esa personita a quien le cuesta trabajo aprender, tiene alguna dificultad que ambos desconocen y con esta información puedes tener una orientación para guiarla y apoyarla de una manera más conveniente.

“Aprender es reconstruir el mundo que nos rodea, creando formas de conocer, interpretar y representar la realidad, que van desde las relaciones inmediatas que hace el bebé, a través de sus primeros contactos físicos, hasta los conceptos abstractos de la lingüística o la matemática”. (Secretaría de Educación Pública, Antología de Ararú)

Una dificultad en el aprendizaje sería pues, tener una contrariedad que impide conseguir aprender. Y esa contrariedad puede deberse a algo fisiológico como una parálisis cerebral, síndrome de Down, deficiencia mental (debido a radiaciones, traumatismos, medicamentos, meningitis, desnutrición, trastornos glandulares, encefalitis, infecciones, hipoxia, etc.), epilepsia, sordera, ceguera y/o debilidad visual… generalmente identificamos los problemas anteriores más fácilmente ya que a veces son más notorios y/o ya contamos con un diagnóstico médico al respecto, sin embargo, la dificultad para aprender también puede ser a causa de un autismo o a algún trastorno de aprendizaje relacionado con la psique (trastorno de la lectura, trastorno del cálculo, trastorno de expresión escrita o algún trastorno del aprendizaje no especificado).

De acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, “se diagnostica trastorno del aprendizaje cuando el rendimiento del individuo en lectura, cálculo o expresión escrita es sustancialmente inferior al esperado por edad, escolarización y nivel de inteligencia, según indican pruebas normalizadas administradas individualmente”.

Un niño que presenta dificultades de aprendizaje, pudiera entender todo, pero no poder dar respuestas concretas, puede aburrirse en clase, olvidar lo que tiene que hacer, necesitar de los adultos como apoyo, puede darle flojera estudiar, así como no explicarse qué le sucede. Y a veces nos encontramos con padres y con otros adultos a su cargo que no lo ven así, al contrario, ven un niño inteligente que no cumple encargos que le dejan, que es desordenado y parece vago, que demanda ayuda más tiempo que los demás, etc.

Las causas de las dificultades de aprendizaje son varias, entre ellas:

      ◦ Un retraso en la maduración neurológica: debido a alteraciones que afectan la estructura del cerebro o su funcionamiento.

      ◦ Un retraso en la maduración de algunas funciones o procesos psicológicos:

               ◦ Inmadurez en el desarrollo perceptivo-motriz.

               ◦ Retraso en el desarrollo psico-lingüístico.

               ◦ Inmadurez en el desarrollo de la atención.

               ◦ Inmadurez en el desarrollo funcional de la memoria.

               ◦ Inmadurez en los procesos de competencia social.

               ◦ Bloqueos en la formación de los instrumentos intelectuales del niño.

Un diagnóstico de problemas de aprendizaje debe incluir un examen pediátrico, una evaluación neurológica, una evaluación psicológica, así como una evaluación psicopedagógica.

Una intervención psicopedagógica puede hacerse para ayudar al niño con problemas de aprendizaje y ésta consiste en guiar al niño en el desarrollo de sus capacidades de una forma progresiva; se puede utilizar el diálogo abierto, el juego con objetivos precisos, la resolución de problemas espaciales, físicos, cognitivos y/o matemáticos por medio de varias estrategias.

Si tu hijo(a) o alguien a quien conoces, está pasando por una situación así, te recomiendo asistir con un especialista, neurólogo, psicólogo, pediatra o psicopedagogo para darle seguimiento ya que las dificultades de aprendizaje pueden desencadenar desmoralización, baja autoestima, así como déficit en las relaciones sociales, y a corto o mediano plazo, bajas escolares.

Nota: la información aquí contenida es meramente informativa; para un diagnóstico es necesario recurrir a un psicólogo, psicopedagogo, pediatra y/o neurólogo.

 

Por: Diana Leticia Bon Buelna

Psicóloga

Cel. (667) 137-5788

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