Viajando por… TOKIO Es difícil visitar Tokio y no sentirse australopithecus

Viajando por… TOKIO Es difícil visitar Tokio y no sentirse australopithecus

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Por Pascual Rico

De Shibuya a Harajuku, de Shinjuku a Ueno, de Asakusa a Ebisu, de Shimabashi al Palacio Imperial, vayan donde vayan en Tokio todo será pulcritud.

Tokio fácilmente puede ganar el mote de la ciudad más limpia sobre la faz de la tierra. Es posible caminar descalzo desde Tokio Estation a Ueno Park y mancharse menos las plantas de los pies que recorriendo el pasillo de tu propia casa.

El latino escandaloso en Tokio es un salvaje. Llega de su tercer mundo dando gritos a los cuatro vientos en los trenes y comer en el metro, pues ellos casi murmuran o mejor se guardan las palabras para no molestar al de enseguida que ensimismado en un teléfono móvil con audífonos y cubre boca es posible que ni siquiera note tu presencia, mientras que no los verás consumir ningún alimento por higiene todo lo guarda para su respectivo lugar.

Muchas mujeres jóvenes de tacón y colorete, y mucho hombre de mediana edad con camisa blanca y pantalón oscuro, el maletín del trabajo bien aferrado por su mano pulimentada y algunos con guantes blancos, al igual que la policía que deben de ser uno de los trabajos más aburridos en la megalópolis donde a penas siete homicidios con arma de fuego se registran al año, andan en bicicleta y no portan armas en una ciudad de más de veinticinco millones de habitantes donde puedes dejar una bolsa de souvenir en el metro, volver al día siguiente y encontrarla intacta y en resguardo, haber vivido esa experiencia cambió radicalmente mi calificación de los japoneses, ellos viven en el año 2230 o definitivamente son extraterrestres que se quedaron en ese archipiélago a ver cómo este miserable mundo prospera.


Claro… fuman bastante, pero no veras una colilla de cigarro en el piso y solo escasos botes de basura donde claramente te dicen que debes de reciclar y de seguro estaránahí para los muchos homosapiens que mezclamos papel con plástico los usemos, es tal la obsesión silenciosa, efectiva y avanzada que los rupestres latinos preferiremos llevar nuestra basura a cuestas antes de tirarla en un bote de reciclar o mucho peor en la calle, por esta razón ya pierde el sentido el uso de los botes y noporque les impongan unafuerte multa, es por que esta gente está educada para no ser una carga, ser una carga es un deshonor, como también es mal visto fumar fuera de los lugares confinados para el muy mal hábito de exhalar humo hediondo de la boca, los miraras a los desdichados arremolinados en lugares que si bien al aire libre, la escena es igual al de un picadero clandestino en Bogotá.

No encuentran razón alguna por la cual deban de recibir una gratificación adicional por su ya remunerado trabajo. La propina puede ser una ofensa y no lo intentes, ellos te sirven y te ayudan con toda honestidad y sin esperar nada a cambio. ¿Quieres agradecer?, lleva dulces típicos de tu región y obséquialos con ambas manos en acción de gratitud.

Para el hombre de Neanderthal que vive en nuestra latina cultura occidental no cabe ver una bicicleta dejada en la calle con señales claras de corrosión sin ningún artilugio de seguridad que te impida tomarla y salir a dar un paseo por el barrio sin que nadie te diga algo, es que para estos seres del futuro algo que no es suyo debe de ser de alguien más y no lo van a tomar de ninguna manera. Ver volar paraguas en las calles es cosa diaria, la razón… las criaturas que viven en la densa ciudad las dejan en las afueras para no mojar el lugar que visitan y si el viento se las arrastra por las inexistentes banquetas, irán a buscarlas cuando salgan y nadie las tomará.

En algunas de las fotografías que ilustran este artículo notará un trabajador de la basura barrer algunos papeles que derramó al subir los desechos, cientos de papelillos salieronde la bolsa y él se dio a la tarea de levantar cada uno de ellos.

Con lo mucho que gano escribiendo interesantes artículos de viajes y mientras escribo estas líneas ya estoy organizando mi regreso a este orwelliano lugar solo para verificar si no fue un sueño o mis ganas de que mi mundo pueda aprender algo de esta casi cúpula de cristal.

Creo que visitarla no hace daño, pero vivir ahí no debe de ser cosa sencilla en una guerra por el escaso territorio personal de la ciudad más poblada del mundo.

Nota: Usted debe notar que existe un dejo de exageración en este escrito así que tómelo con un granito de sal.