Tú decides: ¿un anillo o un compromiso?

Tú decides: ¿un anillo o un compromiso?

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Por: Psic. Clínica Erendira Paz

¿Habías pensado que poder hablar es lo que nos distingue de los animales? De esta forma, el compromiso está ligado a la palabra y define mucho de lo que somos. El compromiso transforma una promesa en realidad. El compromiso es la palabra que habla con valentía y honestidad de nuestras intenciones, es la acción que grita por encima de las palabras. Significa darse tiempo cuando no lo hay. Se materializa al cumplir con lo prometido, cuando las circunstancias se ponen adversas, es el material con el que se forja el carácter para poder cambiar las cosas, es el triunfo diario de la integridad sobre el escepticismo. Es una obligación que lleva como garantía la palabra empeñada. Comprometerse y honrar los compromisos nos convierte en seres humanos maduros, pero sobre todo íntegros.

Hemos visto tristemente historias de jóvenes —varones y mujeres— comprometidos en matrimonio que son grabados durante sus “despedidas de solteros” comportándose como si no hubiera un mañana, pero más que todo, como si no preexistiera un compromiso de honrar la fidelidad con una persona con la que se piensa compartir el resto de su vida. Y en un instante, a veces sin pensarlo, el compromiso explota y termina con un costo emocional y social terrible para los novios y sus familias.

Entonces, ¿qué significa estar comprometidos? En nuestra sociedad, los compromisos de matrimonio suelen acompañarse de un anillo que simboliza un elemento sensible, visible y tangible. Es un recordatorio permanente de una promesa mutua. Antiguamente se pensaba que una vena corría directo desde el dedo anular izquierdo al corazón y por ello se coloca ahí el anillo, aunque en otras culturas estos anillos son para los dos miembros de la pareja.

El compromiso por segunda vuelta, es algo que debería ser sobrevalorado, es tu segunda oportunidad, donde pones de nuevo tus expectativas, tus principios, la confianza y ya como adultos y con familias, los hijos juegan un papel muy importante y fuerte en esta decisión de vida que estás tomando, no es un juego, porque juegas con una familia completa.  Más que sueños y deseos, es con quien ahora sí te visualizas cuando seas adulto mayor, con situaciones familiares y sociales totalmente diferentes a cuando lo harás por primera vez.

El anillo tiene un simbolismo social y cultural. Pero más importante que el anillo están los valores, las convicciones y los principios que cada persona posee y en qué medida esos mismos valores, convicciones y principios están en resonancia y armonía con los de la pareja.

Todos tenemos defectos y nadie es perfecto. Sin embargo, es fundamental en todas las relaciones en las que aspiramos a que resulten duraderas, exista un ambiente de honestidad y de comunicación, sin chantajismos, dramas, o victimizaciones por vivencias o miedos del pasado, entonces no estás avanzando y sigues estancado y a su vez en zona de confort, porque no tienes el poder de decisión y convicción de continuar abierta y firmemente una vida familiar nueva y plena, en la que puedas expresar lo que deseas y lo que esperan el uno del otro, cuáles son las aperturas y cuáles son los límites. Una vez que hayas hecho esto, estás dando pasos firmes para lograr una relación duradera, pero, sobre todo, feliz.

Gracias bebo de corazón, por esta plática y este tema. TQM, J.A.G.L

Por: Psic. Clínica Erendira Paz

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Erendira Paz

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