San Cristobal de las Casas y todo su alrededor

San Cristobal de las Casas y todo su alrededor

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Una asignatura pendiente tenía yo en el estado de Chiapas. En mi lista de lugares por recorrer está marcado este rico estado de mi país que se había quedado postergado atendiendo otros destinos que por exóticos y lejanos ganaban el boleto de avión.

Antes de mi llegada a Tuxtla Gutiérrez sólo me quedaban dos estados de la República Mexicana por pisar: Chiapas y Oaxaca, pero mientras escribo esto, recuerdo exactamente el momento en el que mi padre me decía: “Visita San Cristóbal y conoce sus calles, los oriundos aún viven con los usos y costumbres de hace siglos, no es como nuestro Sinaloa… anda viaja en compañía de tus primos”… Pasaron 25 años antes de atender ese mandato con mi mejor compañía.

Me imagino que, si en aquel entonces hubiera hecho caso a mi progenitor, mis impresiones de viaje hubieran sido muy distintas puesto que San Cristóbal no hubiera sido “San Cris”; la comunidad de extranjeros sin duda hubiera sido menor y eso dibuja un panorama distinto en las calles; mis compañeros de viaje no hubieran sido los adecuados para deleitar la exquisita atmósfera romántica de sus callejones, plazuelas, cafés y Pueblos Mágicos.

San Cristóbal es el bastión de la zona, pero empezaré hablando de un pueblo que desde mi percepción fotográfica es quien me invita a regresar. No del gusto de todos pero a diez kilómetros está San Juan Chamula. Desde que llegas a sus calles notarás que estás en un lugar que se mezcla la nueva mexicanidad urbana y miradas de las personas que su día a día conviven con su muy peculiar modo de vida. Lo más representativo para todos de este lugar, es su templo y casi por nada es una experiencia que sacudirá tus sentidos, la energía que se vive dentro, se podría describir de muchas maneras, pero dejaré que el día que estés ahí la describas por ti mismo. Por una cuota los turistas pueden ingresar, pero deberás contener tus impulsos fotográficos ya que los tzotziles se toman muy en serio sus creencias y si te ven haciendo una instantánea es muy probable que conozcas su lado hostil como a mí me sucedió tomando la foto de un puesto de frutas en el domingo de tianguis, pues me lazaron pequeñas frutas para ahuyentarme, esto no me intimidó para seguir mi místico recorrido del pueblo. Por $80 pesos te recomiendo tomar un taxi desde San Cris y de regreso es probable que tomes un colectivo al costado de la plaza, ya que los taxis de Chamula no tienen buena pinta.

Por el otro costado de San Cris está un pueblo muy diferente al que te acabo de describir: Zinacantán. Luce tranquilo, sus calles amplias y limpias, contrasta fuertemente con el ambiente místico de las costumbres en la zona. Ampliamente conocido por sus floridos telares, la atmósfera del pueblo se respira tranquila para caminar sus calles en busca de algún taller donde apreciar sus productos. Las cooperativas están situadas en las casas y por sí solas ya son un atractivo donde al llegar te recibirán con pox, un aguardiente de maíz de sabor dulce que seguro no te escapas de una resaca al día siguiente. La oferta de la vendimia es arrolladora y de seguro vas a querer llevarte todo, así que ve preparado con algo de efectivo. Habla con el chofer del taxi y el mismo te puede llevar, esperar, y regresarte a San Cris por unos doscientos pesos más propina. Es toda una experiencia.

En cada esquina me quiero detener y hacer fotos, pero la verdad es que en cada esquina quiero tomar café. Chiapas tiene los granos que a mi paladar son los mejores y siempre procuro comprar Chiapas para mi cafetera, pero aquí en cada esquina está mi cafetera, simplemente delicioso en todos los lugares que lo degusté. Pendiente a mi regreso al estado estará visitar una hacienda cafetalera. Espero no pasen tantos años para mi regreso.

La gastronomía del lugar y de las zonas turísticas es rica y variada, sin embargo, la comida internacional al parecer gana en oferta por lo que se hace difícil elegir entre comer algo local o algo conocido. Encontrarás comida de Perú, Argentina, pizzas por montones, comida mexicana y un poco de comida chiapaneca.

En las calles de San Cristóbal abundan las vendedoras de chales, ponchos y artesanías que seguramente podrá llegar a ser hostigador lidiar con el tema, aun así los productos que ofrecen son buenos recuerdos que deberás de llevar contigo, pero recomiendo negociar fuerte con ellas pues para ejemplo un chal que inicia a precio de $200 puede terminar en menos de $80 pesos.

Dato de interés:

los temblores de septiembre de 2017 dañaron muchas estructuras religiosas la zona de Chiapas,pero el templo de Chamula no sufrió daño alguno.

Mi visita a San Cristóbal fue rápida, pero se necesita mínimo una semana para visitar los muchos atractivos que ofrece ya que uno de los grandes inconvenientes son las difíciles carreteras y que muchas de las atracciones están retiradas entre sí por lo que te recomiendo tener un plan logístico para aprovechar el tiempo al máximo con algunos espacios para descansar y relajarte en San Cristóbal pues creo que es de esos lugares para ver pasar el tiempo.

A partir de mayo las lluvias son intensas por lo que se recomienda visitar Chiapas antes de las lluvias, y sugiero un viaje de entre amigos, primos o mejor aún en pareja, no creo que sea del todo atractivo para niños, pero si van seguro sus recuerdos familiares serán un tesoro incalculable.

Por: Pascual Rico

Fotógrafo

Tel. 667 712 2060

www.pascualrico.com

PascualPhoto

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Escribeme: parapascual@mac.com