¿Realmente el tiempo lo cura todo?

¿Realmente el tiempo lo cura todo?

COMPARTIR

Por: Yvonne Bulnes

Tenemos una pérdida y creemos, como esta frase trillada, que el tiempo lo cura todo, entiendo con este dicho que el tiempo hace la magia para aliviar nuestro dolor.

¿Qué cura, o en qué ayuda, cómo lo hace? Sería maravilloso que así fuera.

Una de las pérdidas más fuertes es la pérdida de un hijo, aunque cada pérdida es igual de dolorosa e importante. Yo quiero poner el ejemplo del duelo por muerte de un hijo porque así es como lo he vivido. La pérdida de un hijo dicen que no tiene nombre y por eso dicen que no se puede superar, eso es un mito.

Alejandra mi hija murió el 7 de octubre del 2008, este año se cumplen diez años de su partida. Una eternidad en la Tierra y lo más seguro, unos instantes en el cielo.

¿Qué hubiera pasado si espero a que el tiempo mitigue mi dolor? Ese dolor estaría almacenado en mi corazón y la alegría por la vida estuviera entre paréntesis, olvidada, viviendo sin sentido. Lo importante es, en este tiempo, qué he hecho yo para salir adelante sin cargar mi dolor, pero transformándolo en amor.

Lo primero fue, tomar las herramientas de la Tanatología para comprender qué me sucede, si está bien o mal, y qué me espera, cuánto tiempo dura y tener la esperanza de que algún día, este dolor, pasará.

Esas herramientas nos invitan a la expresión de las emociones, contactarlas, sentirlas, vivirlas y liberarlas, me refiero al enojo, tristeza, llanto, miedo, etc., y si hay culpa, sanarla. Lo más fácil es; no quiero ser débil o tengo que ser fuerte y las reprimo evadiéndolas. Grave error.

Otra parte importante es tener paciencia, ese dolor no se transforma de un día para otro en amor, toma tiempo y me refiero a meses y algunos años dependiendo el tipo de muerte y circunstancias.

Recordar a nuestro ser querido, no significa no dejarlo ir o no haber elaborado el duelo, esas son creencias o introyectos. Si cambiamos esos pensamientos, es sentirlo vivo y presente en nuestro corazón, en nuestra vida. Esa persona es parte importante de nosotros y nunca la vamos a olvidar, entonces, porqué no mejor hablar de ellos para que el dolor por su ausencia física se mitigue.

Resignificar al fallecido es volverlo a colocar en otro lugar, aceptando que físicamente no está, pero su esencia permanece siempre en nosotros. ¿Qué enseñanza me dejó, cuál fue su legado? Ahora qué hago yo con lo que él o ella me dejó. Vivir en el amor y alegría es como a ellos les gustaría vernos, no estar muertos en vida.

Servir a los demás también ayuda a encontrar un nuevo sentido de vida porque el dolor tocó tu corazón y ahora puedes comprender mejor el dolor del otro.

Hoy honro la vida de mi hija aunque haya sido por poco tiempo, dejó un legado de amor, de que se puede ser feliz a pesar de las adversidades, de que no hay imposibles y de que Dios siempre está con nosotros.

¿Vas a esperar a que el tiempo cure tu dolor o tú vas a trabajar para que ese dolor se transforme?

Por: Yvonne Bulnes

Tanatóloga

yvonnerosadecristal@gmail.com

facebook: Grupos de ayuda mutua Alejandra Renacer

facebook: Tanatóloga Yvonne Bulnes