NOSTALGIA: La dulce tristeza

NOSTALGIA: La dulce tristeza

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Cuando extrañas, recuerdas, y más de un recuerdo te sacará una sonrisa. Pero entonces, tú decides lo que quieres recordar o más bien cómo lo quieres recordar. Diciembre es un mes en el cual ponemos a trabajar nuestros recuerdos de épocas pasadas. La nostalgia invade nuestra vida y en muchos casos deseamos que no lleguen esas fechas para no sentir esa añoranza que se apodera de nosotros.

Pero, ¿qué pasa entonces? La mayoría de esos acontecimientos que tanto anhelamos son hermosos recuerdos de convivencias infantiles, de encuentros familiares, de estar con los amigos y entonces nosotros decidimos cómo sentirnos y cómo recibir esos pensamientos.

El término nostalgia fue acuñado en el siglo XVII por médicos suizos para describir la sensación de añoranza que los soldados tenían de sus hogares. Se dieron cuenta que esos sentimientos les provocaban sensaciones de bienestar, esa “dulce tristeza” por lo que ya no está, pero que, sin embargo, logra hacernos sonreír.

La nostalgia cumple una función más allá de la parte sentimental. Según investigadores, esta puede actuar como un recurso al cual recurrimos para conectar con personas o eventos, que nos ayuda a avanzar y enfrentar miedos y fracasos. Los expertos en comportamiento humano han descubierto que aquellas personas que están más propensas a la nostalgia tenían menos pensamientos persistentes sobre la muerte, además, eran menos vulnerables a los sentimientos de soledad.

Entonces, ¿por qué temerle tanto a la nostalgia?, ¿por qué no disfrutar esos pensamientos llenos de emociones positivas? Emociones que disparan nuestro sentido de vida, todo aquello por lo cual somos y estamos. Sentir nostalgia recordando hermosos momentos nos lleva a encontrarle valor a lo que nos toca vivir en el presente, es recordar que todo aquello vivido nos hace ser lo que somos y luchar por reencontrar esas sensaciones que nos hacían vibrar, es anclar nuestra memoria a situaciones felices para encontrar la motivación que necesitamos en un mal momento. Por eso que viva la nostalgia “esa dulce tristeza” que aparece precisamente cuando más la necesitamos.

Por: Graciela Cueto Serrano

Experta en Comunicación

y Desarrollo Humano

Facebook: Graciela Cueto en Pláticas de Café

@gracielacuetos