Mascotas como probióticos

Mascotas como probióticos

COMPARTIR

Tener una mascota, además de brindarnos alegría, puede ser una gran compañía para cualquiera de los integrantes de la familia en el hogar. Actualmente, un 65% de la población mundial convive con una mascota, que son grandes portadoras de virus, bacterias y hongos, este dato hizo que los científicos enfocaran su atención en investigar las ventajas de tener un animal dentro de casa.

Mantener el hogar 100% libre de estos microorganismos podría dañarnos, expertos en el tema descubrieron que exponernos a cierta cantidad de bacterias desde pequeños dentro de nuestra casa puede ser saludable, ya que el sistema inmune se vuelve más fuerte evitando que se debilite al crecer.

Existen los amantes de los perros y también quienes son fans de los gatos, ambos son animales de compañía comunes, pero sin importar cual sea tu favorito los dos cuentan con sus pros y sus contras.

El perro

Este animal, amado por muchos y odiado por otros, es transportador de un incontable número de gérmenes en sus patas, pelo y hocico, esa infinidad de bacterias que se encuentran en el perro pueden ser beneficiosas para nosotros los humanos.

Estudios epidemiológicos han demostrado que los niños que crecen en hogares donde se tiene un perro conviven con 56 diferentes clases de bacterias y tienen menos probabilidades de presentar enfermedades del sistema inmunológico como alergias y asma.

El gato

Aunque los estudios sobre este animal son menos extensos, se ha descubierto que adhieren solamente 26 diferentes categorías de bacterias, que al exponernos a ellas desde pequeños evitamos que nuestro sistema inmune se sienta atacado después.

Es obvio que no todas las bacterias que portan los animales son buenas; mientras que los perros pueden ser transmisores de bacterias como la leptospirosis (enfermedad que causa dolores de cabeza, sangrado y dolor muscular), los gatos son conocidos por poseer toxoplasmosis en sus heces, bacteria que es dañina para las mujeres embarazadas y  personas con defensas débiles.

Jack Gilbert, director del centro de microbiomas de la Universidad de Chicago, es uno de los doctores que cree fielmente en que crecer cohabitando con mascotas es la mejor manera de entrenar nuestras defensas, debido a que el cuerpo percibe las bacterias que estos transmiten como algo completamente natural. Cuando privamos a nuestro sistema del contacto con bacterias y después lo exponemos a que convivan con ellas de golpe nuestro sistema inmunológico puede llegar a confundir si estamos frente a un amigo o un enemigo potencial.

Además de mejorarnos el sistema inmunológico, ser el propietario de una mascota nos trae otras ventajas físicas y psicológicas.

Evitan la depresión

Una mascota disminuye el sentimiento de soledad, aumenta la seguridad en sí mismo, estimula el contacto físico y la comunicación, lo que reduce el riesgo de padecer depresión.

Impulsan la actividad física

Sacar a pasear a nuestra mascota o jugar con ella lanzándole algún juguete, son actividades que mantienen activo nuestro cuerpo y que por ser parte de los cuidados que necesitan nuestros animales no son vistas como actividad física, pero nos ayudan a mantenernos en forma sin darnos cuenta.

Mejoran el sentido de

responsabilidad

Tener a otro ser vivo dependiendo de nosotros nos hace más responsables y ayuda a plantearnos prioridades. Quienes poseen una mascota desde pequeños crecen con un sentido de responsabilidad fuerte.

Aumentan la esperanza de vida

Estudios revelaron que los animales dan una sensación de bienestar a las personas aún cuando no están pasando por un buen momento, por lo que quienes tienen una mascota en casa tienen una vida más saludable, son más felices y se estresan menos, estos factores mejoran la calidad de vida.