La plenitud de las flores

La plenitud de las flores

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Aprovecha mayo para disfrutar con mamá las espectaculares floraciones en el

Jardín Botánico Culiacán.

La primavera se abrió camino en el Jardín, al andar por aquí esparció sus colores sobre las flores de las cactáceas, el intenso rosa de la clavellina y el azul violáceo del guayacán. Aunque en Sinaloa esta estación no se presenta como se ilustra en algunos libros de texto, la primavera no es menos espectacular. Al observar el monte sinaloense –en especial el bosque tropical caducifolio– destacan manchas de la floración de palo blanco, de amapas rosas y amarillas en medio de montes que oscilan entre grisáceo y castaño.

La explicación de los colores de esta temporada en el medio silvestre reside en que las especies vegetales de la región emplean sus últimas energías para florecer. Guillermo Millán, biólogo del Jardín Botánico Culiacán, explica que “la naturaleza es muy sabia; reconoce que se aproxima el tiempo de agua y debe dejar su semilla dispersada para cuando lleguen las aguas puedan germinar”.

Pero exactamente, ¿cómo saben las plantas cuál es su momento para florecer? Las especies vegetales emplean fotorreceptores, sensores térmicos y lo más importante, tienen memoria.

Sus sensores térmicos suelen estar en el tronco o en las raíces, cuando aumenta la temperatura del suelo explora y detecta con pequeños tallos la cantidad de luz, cada cierto tiempo se liberan proteínas que se degradan despacio; la cantidad de esta proteína producida le indica a la planta la longitud del día y de la noche. Es un proceso más complejo, pero en resumen, la planta detecta que le ha llegado el tiempo de florecer, y mediante procesos de adaptación y evolución, cada especie ha desarrollado su manera para adecuarse a los ciclos de luz, el suelo, el aire y las temperaturas de cada región.

Respecto a la primavera en el Jardín Botánico, los biólogos resaltan que el tiempo es ideal para el trabajo de investigación que aquí se lleva a cabo “porque se presta para la elaboración de ejemplares de herbario, la observación de aves, y el registro de los polinizadores”.

Si visitas o vives en Culiacán, descubrir otros secretos de estas floraciones es muy sencillo y toma unos 80 minutos. Al recorrer el Botánico con un servicio de Audiotour se narran y desvelan cosas que el ojo no alcanza a percibir. También puedes apreciar las floraciones que sólo aparecen en la oscuridad si te registras en un Recorrido Nocturno. No hace falta ser biólogo o taxónomo para asombrarse con las especies vegetales que explotan en color y enamoran a los polinizadores en esta temporada.

Por: Alina Midori Hernández

BotanicoCLN

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