La belleza está en los ojos de quien la ve… La Habana...

La belleza está en los ojos de quien la ve… La Habana enamorada

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Estoy aquí una vez más escribiendo sobre esta ciudad enamorada, enamorada de los contrastes y las vicisitudes del difícil pesar de la historia que algún día juzgará o absolverá.

Quisiera no inmiscuir la política, pero es difícil comprender lo que ofrece esta ciudad sin preguntarte, ¿cómo es lo que es hoy la capital de la isla?

Mientras el negrito intentó restablecer relaciones con Cuba, el anaranjado las ha olvidado, así que por un tiempo más tendremos para disfrutar esta ciudad trágicamente hermosa con los años y las cicatrices que le dejó el paso de la revolución.

El tiempo se detuvo justo a la mitad del siglo veinte después del conflicto armado, dejándonos como vestigio una ciudad hermosa para quien la puede descubrir con los ojos de quien ve a un valiente personaje defendiéndose con el mejor ataque a un bloqueo. El régimen conservó una joya que con los años se cubrió bajo la nostalgia para protegerse y mantenerse siempre sublime.

Manos de pintura le faltan a algunas fachadas, la música se escucha en cualquier balcón de la vieja Habana, pero la salsa suena y sabe mejor aquí pues las cuatro glándulas gustativas que dice Alejandro García “Virulo” que los cubanos tienen, les sobran oídos afinados para encontrar el ritmo del mejor guaguancó. Deleitar esas cuatro glándulas  gustativas en La Habana puede ser un reto para un paladar exigente, pues la gastronomía no es la más variada y reconozco que mis experiencias culinarias no han sido las mejor calificadas que he comido. Pero no demerito el placer de sentarse en un “Paladar”, esos lugares que en algún tiempo fueron merenderos ocultos y donde los locales intentaban ganar unos pesos cubanos y hoy en día se abren a la vista de muchos para recibir a los turistas que buscan un sabor de hogar y barrio con sabor a “Pollo Grille”, a moros con cristianos en una comida con un daiquirí.

El caminar es seguro a cualquier hora del día y la noche, siempre encontrarás a algún habanero con intenciones de socializar para conocer gente nueva, platicar y claro, si se puede, ofrecerte un ron o un habano que según ellos ayudará en su economía, si de tu corazón nace ayudar adelante, pero la verdad no creas que encontrarás las mejores cualidades y calidades en esas compras callejeras. No debe de ser un tema que te angustie o te intimide a seguir conociendo los maravillosos lugares de la ciudad, podrás lidiar con ellos fácilmente sólo con pedirle que dejes de insistir. En este mismo tema puedes hacer amigos de verdad donde pueden servir de guía turística y te llevarán a los lugares lejos de los turistas.

Viajarás en la máquina del tiempo cuando conozcas la colección más amplia del mundo de autos antiguos americanos, rusos y alguno que otro chino que aun circulan en sus calles. El ingenio para mantenerlos en circulación es de admirarse, muchos de ellos como taxis públicos y otros como autos privados, los coco taxis son un buen transporte turístico, pero no olvides siempre llegar a un acuerdo en las tarifas antes de abordar, evita sorpresas. La Wuawua (bus) no es la mejor opción si no estás familiarizado, al menos que aprendas o viajes con algún amigo local.

Me tranquiliza visitar Cuba, es regresar a lo básico donde un café es simple y sincero, donde la contaminación visual desaparece, donde las grandes marcas hablan bajo y donde encuentras un visor al mundo del pasado que nos hablan nuestros padres y abuelos, donde cualquier lugar es bueno para escuchar música y los niños juegan en las calles sin ningún temor, es bajar la velocidad, respirar suave y dar un sorbo a ese mojito en su punto.

Después de encontrarme con un sinfín de discursos, temas y emociones; es complicado hacer una edición fotográfica democrática sin dejar algo de lado, esclarecer la memoria y poner todo en perspectiva, valorar tus opiniones y resultar con conclusiones.

La Habana es todo un buffet fotográfico, pero mas allá de lo que como fotógrafo te puede mostrar, se mete en tus sentidos para enamorarte, te enloquece y no sabes qué escribir en estas líneas. Es imperativo visitar esta espléndida dama llamada mi Habana enamorada.

Foto y texto por: Pascual Rico

Fotógrafo

Tel. 667 712 2060

www.pascualrico.com

PascualPhoto

¿Qué te gustaría conocer?

Escribeme: parapascual@mac.com