Jeff Buckley – el músico que impulsó el rock de los noventas...

Jeff Buckley – el músico que impulsó el rock de los noventas y la historia parece haber olvidado

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Sobrevivimos a los noventas y a los dos mil, con sus pesadas secuelas psicológicas que incluso hoy arrastramos y que gracias a las bondades culturales logramos sobrellevar, encajando en una sociedad cada vez más difícil. Pero esto es normal, cada generación lucha sus propias batallas, las cuales definen lo más importante como ser humano: ¿quién soy? y ¿hacia dónde voy? Preguntas que hasta hoy seguimos en búsqueda de respuestas, de una vida llena de encuentros inesperados de los que dan testimonio las artes como la música, cine, televisión, literatura y todas las formas expresivas de la humanidad.

Pero sin duda, lo que marco los noventas fue el número de bandas que vieron la luz en ese momento, aquellas que nos llevaron de la mano con música introspectiva para encontrar las respuestas después del desenfreno de la revolución sexual de los sesentas y setentas, con guitarras estridentes y canciones de protesta, tocó el turno a músicos que encontraban en la melancolía su camino.

Nacen bandas como Radiohed, Muse, Coldplay, Audioslave y Soundgarden, por mencionar algunas, las cuales inspiraron nuevas generaciones de músicos que hoy se encuentran en los pedestales más altos de la música. Sin embargo, hay un nombre que revolucionó la música de esta época, Jeff Buckley, cuya carrera es medular en la historia del rock mundial reconocido por los grandes como Paul McCartney, Jimmy Page, Morrissey, Bob Dylan y Robert Plant.

Jeff Buckley nació en Anaheim, California, hijo único de Mary Guibert y del compositor de folk y jazz Tim Buckley, el padre que siempre interpuso su carrera musical a su propia familia y cuando este murió, Jeff tenía ocho años y solamente le había visto dos veces en su vida, una de ellas durante un concierto. Años más tarde, el joven Jeff Buckley se dirigió a una iglesia en Brooklyn para tocar cuatro canciones en un homenaje a su padre. Fue ese pequeño concierto el que cambiaría su vida, asombrando al público y llamando la atención de la industria discográfica, ahí realizó una emotiva y profunda interpretación de la canción Hallelujah de Leonard Cohen.

Fiel a sus raíces irlandesas, se destacó por su sensibilidad interpretativa y su potente rango de voz, con tonos agudos de cuatro octavas y media. Un virtuoso de la guitarra que lograba llenar los escenarios con solo su voz y guitarra desnudas, o riffs y baterías poderosos, bastante revolucionarias para la época.

La revista Rolling Stone ubicó su versión de la canción Hallelujah en el lugar 256 de las 500 mejores canciones de la historia, y su único álbum Grace en el puesto 303 entre los 500 mejores discos de la historia. En esta pieza que muchos catalogan única e irrepetible te lleva de la melancolía al éxtasis con guitarras nítidas llenas de sentimientos y ejecución perfecta con canciones como “Last Goodbye”, “Grace”, “Lilac Wine”, “So Real” y “Hallelujah”.

Cuando Grace salió a la venta, recibió muy buenas críticas y tuvo un éxito lento pero notorio, y ante la presión de la compañía discográfica por crear un nuevo disco, decidió iniciar una gira mundial que se extendió por casi dos años, con lo que evitaría que su música fuera manoseada para ser vendida.

Por desgracia, y fiel al estilo de las leyendas, Jeff Buckley murió muy pronto, a la edad de 30 años. Como es normal entre las grandes estrellas su muerte se encuentra rodeada de misterio y misticismo. La noche del 29 de mayo de 1997 se encontraba a orillas del rio Wolf en Memphis, Tennessee, tocando música con un amigo, Buckley decidió meterse al agua mientras cantaba “Whole Lotta Love”, de Led Zepellin, completamente vestido. De repente, las olas de un barco que pasaba por la zona cubrieron al joven músico, que no volvió a salir a la superficie. Mucho se especuló sobre su muerte, sobre si ésta fue intencional, ya que el músico padecía un trastorno bipolar. Su cuerpo fue encontrado cinco días después, completamente desnudo y sin rastros de alcohol ni drogas.

No sabemos qué habría pasado después, ni qué tipo de música hubiera creado, ya que esa misma noche, la noche de su muerte, el cantante debía grabar su segundo disco que se llamaría My Sweetheart The Drunk, pero de algo estamos seguros, el nombre de Jeff Buckley se encuentra  grabado en la historia del rock como uno de los grandes genios de la música.