Para darle un toque sofisticado a tu hogar, nada como decidirte por un estilo de decoración y respetarlo en cada detalle y elemento ornamental, desde el color de las paredes hasta las luminarias de la estancia y el porta jabón del baño. Pero para darle un toque original, fresco y más cool, nada mejor que tomar lo más atractivo de cada estilo y crear uno propio, generar atmósferas eclécticas, completamente tuyas. A continuación te dejamos algunos estilos que podrán dar un toque especial a cada espacio de tu casa.

Estilo escandinavo

Las tres premisas que lo guían son funcionalidad, sencillez y comodidad, aunque agregaría otra: alegría; este estilo se caracteriza por la paz que invade cada ambiente y la alegría que irradian sus colores, texturas y formas, que tienden a ser simples, geométricas y divertidas, sin perder de vista la comodidad.

Estilo industrial

Las grandes ventanas, de preferencia muy despegadas del piso, tienen la función de integrar y reflejar la luz natural en el interior. El área social y, de ser posible, todas las habitaciones, tienden a distribuirse en el mismo espacio, delimitando cada zona por medio del mobiliario pero compartiendo texturas y colores.

Estilo mediterráneo

Sus características son los colores neutros como beige, crema, blanco y marrones claros, haciendo resaltar destellos de azul marino, índigo o agua. Los materiales y las texturas utilizadas suelen ser naturales: telas de algodón, mantas y yutes bordados o grabados, madera rústica y mobiliario en los que se destaquen acabados patinados y pinturas aparentemente desgastadas.

Estilo minimalista

El cemento pulido, el acero, las superficies lustrosas como melaninas, maderas pulidas y el vidrio son elementos que no deben faltar. Las formas geométricas, sin orlas ni acabados rebuscados, son parte del mobiliario y las estructuras constructivas son en sí mismas la única decoración necesaria.

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