Entrevista: Enrique Rashide Serrato Frías

Entrevista: Enrique Rashide Serrato Frías

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Enrique Rashide Serrato Frías
Premio Nacional de Periodismo
Por: Eleana Carrasco

Narrador de historias con profundo sentido social a través de su lente, el fotoperiodista Enrique Rashide Serrato Frías ganó por segunda ocasión el Premio Nacional de Periodismo en la categoría de fotografía con el proyecto especial Ayotzinapa, la lucha sigue, documental acerca del caso de los 43 normalistas desaparecidos en Guerrero.

Nacido en la Ciudad de México en 1984 pero radicado en Sinaloa desde hace más de 15 años, estudió la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la UNIVER Campus Culiacán e inició su carrera como fotoperiodista en un conocido periódico en 2008, donde permaneció por cinco años.

“Ahí surgió el fotoperiodismo para mi, porque te permite llegar a ciertos lugares, a contar las historias, a que no sean olvidadas, y desde lo que hago como fotógrafo para poder aportar algo, dar a conocer y denunciar los hechos, temas y problemáticas, pero también te permite mostrar historias buenas, no nada más malas y dejar un registro fotográfico de lo que está sucediendo en esta época”, narra el fotoperiodista.

El impactante trabajo fotográfico de Serrato Frías lo ha hecho acreedor a importantes  y numerosos premios, como el anterior Premio Nacional de Periodismo en 2013, con su proyecto Escuela de cartón, en el que documenta las carencias de una escuela primaria ubicada en la colonia Bicentenario en Culiacán, Sinaloa. Con esta serie fotográfica también fue galardonado con el Premio Nacional Rostros de la Discriminación 2013, y fue detonante del merecido reconocimiento a su incansable labor.

“Cuando decides qué es lo que quieres hacer en la vida, puedes enfocarte y van a salir buenas cosas, buenos proyectos, porque lo haces con gusto y te apasiona. Lo haces por una necesidad personal, no tanto porque te digan qué hacer, y es lo que me invita a salir, a conocer, a buscar, a estar en constante movimiento en la fotografía y se vuelve como una analogía de mi vida también porque es disciplina, es amor, es constancia, es corazón, y eso me ha hecho crecer mucho y lo agradezco”, revela.

En 2014, a raíz de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, Serrato Frías asistió a cubrir los hechos para la agencia Cuartoscuro. Fue ahí, al enfrentarse a la tragedia, a la búsqueda, a la lucha de los padres de los jóvenes desaparecidos, donde empezó a reflexionar en hacer una cobertura distinta, un trabajo más humano, donde su imagen genera esa voz tan necesaria de los que menos tienen.

“Decidí adentrarme más, y regresé por mi cuenta en varias ocasiones. A estar enfocado en hacer otro tipo de imágenes, que representaran los hechos. Siempre llevo mi grabadora y empecé a hacer entrevistas, poco a poco me fui adentrando hasta que pude llegar a la Escuela Normal Burgos, ahí estuve varias semanas también, entre que iba al D.F. y regresaba. Empecé a vivir un poco más de cerca lo que estaba sucediendo”.

Capturar con su lente la palpable indignación de un país, las marchas de miles de personas, la búsqueda sin respuestas, una lucha que viene de años atrás y una “Verdad Histórica” que ofende, ha sido un parte aguas para el joven fotoperiodista en lo personal y profesional.

“Te vas dando cuenta, con el corazón, de esta lucha por nuestros derechos. Ha sido una de las experiencias más fuertes por la situación de los padres de familia que siguen estando ahí, luchando, manifestándose, en resistencia. Tuve la dicha de conocer a Don Mario, papá de un estudiante desaparecido; me hizo ver y reflexionar, porque se abordaron estos temas, lo que pensaban ellos, lo que sentía él, de cómo era su hijo, de la dignidad, porque el gobierno ha tratado de comprarlos, pero ni por todo el dinero del mundo van a lograr que se callen.

“Los padres de Ayotzinapa son el reflejo de un pueblo que se une y lucha por una misma razón que es la justicia, pero no nada más en esos hechos, en general, por tanta impunidad que vivimos”, expone.

Después de esta significativa cobertura, Enrique Serrato se encuentra trabajando en varios proyectos, uno llamado Las otras víctimas, el cual consiste en retratos de personas que han perdido a familiares inocentes en el fuego cruzado debido a la violencia que se vive en Sinaloa, así como otros para exponer que también suceden historias que nos inspiran.

“Como fotógrafo me ha dejado mucho, el levantarme, ir al lugar, buscar, hablar con las personas, la foto del final es lo último, después de trabajar para que te den la confianza, empiezas a tocar fibras muy sensibles de las personas y eso a mi me causa mucho sentimiento, pero creo que estas personas también tienen esta necesidad de darlas a conocer y mostrar su sentir, para que no se queden en el olvido. Y este es el proyecto en el que estoy trabajando y ahí vienen otros más que ya los tengo en mente; uno es con mi abuela, porque creo que es necesario empezar a tomar fotos de la gente que quiero, investigar porqué soy fotógrafo, cómo eran mis papás, cómo era yo de chico y también contar esas historias de esperanza. Creo que estoy llegando a un punto que tanta violencia me ha hecho cambiar, siento esa necesidad de querer sacar lo bueno de los seres humanos, hay cosas que no son contadas y quiero empezar a hacer eso”, finaliza.

Actualmente, Enrique Rashide Serrato Frías es corresponsal en Sinaloa de la agencia y revista Cuartoscuro, colaborador de la agencia de noticias española EFE y becario del PECDAS. Su trabajo ha sido publicado en distintos medios nacionales e internacionales, como Los Angeles Times, Vice, El Universal, Proceso, El Imparcial, El País, entre otros.