Elon Musk, el ingeniero que cambió el futuro

Elon Musk, el ingeniero que cambió el futuro

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Al igual que las historias de vida de muchos íconos exitosos, Elon Musk no fue lanzado al estrellato desde su nacimiento. La historia de su vida es tan impredecible como su persona, entrelazado con momentos sorprendentemente relacionables y oscurecido por experiencias excepcionalmente duras. Un visionario peculiar, apodado afectuosamente el “Tony Stark de nuestro tiempo”. Empresario y emprendedor de otro mundo que ahora aspira a llevar a la humanidad a colonizar el planeta rojo.

El soñador

Nacido en Pretoria, Sudáfrica, el 28 de junio de 1971, Elon Musk era un chico un tanto peculiar con una fascinación por la ciencia ficción. También, era un soñador crónico que a menudo se sumergía en sus pensamientos ignorando al mundo entero. Tanto así, que a corta edad sus padres creyeron que era sordo y lo enviaron a un médico que le realizó una cirugía para mejorar su audición.

De pequeño vivió una infancia difícil. Su fascinación por los comics, El Señor de los Anillos y Dungeons and Dragons lo convirtieron en el blanco de abusos, siendo golpeado constantemente por sus compañeros llegó a permanecer hasta una semana en el hospital.

Un atisbo de ingenio

A la edad de 10 años, sus padres se divorciaron y tuvo que mudarse a vivir con su padre, un ingeniero bien establecido que se deleitó en hacer la vida especialmente difícil para él y su hermano. 

Elon Musk, un visionario en ciernes atrapado entre una pandilla viciosa en la escuela y un padre abusivo en el hogar, se sumergió en la ingeniería de software, trayendo a casa libros y enseñándose a sí mismo a codificar. Adquiriendo su primera computadora a los 12 años mezcló su amor por el software y los cohetes en su propio videojuego: Blaster.

En 1984, su juego ganó un margen en la revista sudafricana para PC y Office Technology, junto con $500 y la reputación de estar unos pasos por delante de la mayoría de los niños de su edad.

Un “punto de inflexión importante”

A los 14 años, en vez de ser un adolescente regular, Elon estaba teniendo una crisis existencial total. Consultó textos religiosos y filosóficos que en última instancia fueron inútiles, hasta que se topó con “La guía del autoestopista galáctico” de Douglas Adams, novela que lo inspiró a una conclusión determinante que marcaría toda su vida, lo que la humanidad realmente debería buscar es: una mayor iluminación colectiva. 

A partir de ese momento, Elon entendió que la búsqueda de dicha “iluminación” no se encontraría en su natal Sudáfrica, así que fijó su mirada en Estados unidos, donde aspiraba a llegar al corazón de la tecnología en Silicon Valley.

“Usualmente me describo a mí mismo como ingeniero; eso es básicamente lo que he estado haciendo desde que era un niño.”

– Elon Musk

Pit Stop en Canadá

A los 17 años aprovechó la nacionalidad canadiense de su madre para solicitar un pasaporte e emigrar inmediatamente a Canadá, es razonable pensar que tendría algún plan en mente. Pero, en realidad se encontró en un país desconocido sin hogar y viviendo en un albergue juvenil. Ahí, tomó trabajos ocasionales, reemplazando sus sueños de software y espacio por la minería en túneles oscuros y una pala.

Sin embargo, no abandonó sus aspiraciones y en 1990 se matriculó en la Universidad de Queen, interesándose por los negocios, la física y la ingeniería. Ahí, conoció a una chica llamada Justine, con quien luego se casaría y tendría cinco hijos.

Un encuentro improbable con el éxito

Dos años más tarde, el torpe adolescente se estableció firmemente como un “nerd tremendo” con una extraña fascinación por los autos eléctricos. Se transfirió a la Universidad de Pensilvania donde se graduó en Ciencias Físicas y en Economía y tiempo después obtuvo el doctorado en Física Aplicada en la Universidad de Stanford.

Lleno de grandes esperanzas inició su primera compañía Zip2, con su hermano Kimbal. En un inicio dormían en una oficina alquilada en Silicon Valley, bañándose en el YMCA y apenas sobreviviendo con $1 por día para comida. Pero en 1999, Compac compró Zip2 por más de $300 millones y Elon Musk fue lanzado al estrellato de las puntocom. Con esta renovada confianza, co-funda su próxima empresa x.com, un revolucionario sistema de banca en línea que hoy conocemos como PayPal.

Fuera de la sartén, en el fuego

Cuando Ebay compró PayPal por $1.5 billones en 2002, el pago de Elon le otorgó la riqueza que necesitaba para transformar su pasión infantil por los cohetes en un plan de negocios funcional. Se mudó a Los Ángeles y financió SpaceX con un presupuesto demasiado pequeño para un proyecto tan ambicioso. Elon fue implacable y a pesar de la muerte inesperada de su recién nacido de diez días, partió con un equipo de estrellas para construir cohetes que eran más rápidos y más baratos que la competencia.

En 2004 Musk se unió a Tesla, invirtiendo en el sueño de crear vehículos eléctricos asequibles. Tomó riesgos insondables en un esfuerzo por mantener tanto Tesla como SpaceX, aunque él confesaría más tarde:

“Pensé que Tesla y SpaceX tal vez tenían un 10% de posibilidades de éxito”.

Su predicción de fracaso casi se hizo realidad cuando a finales del 2007 los tres lanzamientos de cohetes de SpaceX fallaron y Tesla se encontraba al borde de una crisis financiera. Para 2008 todo iba en picada, su matrimonio se había hundido, las compañías fallaban y la prensa desgarraba su reputación, aun así nunca se rindió.

Una curva ascendente hacia el éxito

Pasó meses negociando financiamientos para sus compañías y éstas volvieron a la normalidad. En 2009 el Tesla Roadster vendió más de 2,500 vehículos en 31 países y en 2016 Tesla se fusionó con SolarCity, un intento de salvar el planeta con energía solar. Además, su primer cohete Falcon One hizo historia como el primer cohete de capital privado en poner un satélite en la órbita de la Tierra.

Actualmente, Elon Musk continúa haciendo historia, ahora con grandiosos planes de colonizar Marte. Además, trabaja en un revolucionario sistema de trenes llamados Hyperloop, que se espera, funcionen con levitación magnética.

Lecciones de la historia de vida de Elon Musk

Elon Musk no nació en la grandeza, luchó para llegar a ella. La historia de su vida es una prueba de que a veces el éxito proviene de aprender de tus fallas. Que todos tenemos el potencial para seguir nuestros sueños y lograr mucho más de lo que creemos que somos capaces de hacer.

El trabajo, las dificultades y los desafíos son compañeros en cada viaje hacia el éxito, pero como Elon mismo dijo: “Cuando algo es lo suficientemente importante, lo haces. Incluso si las probabilidades no son a tu favor”.