EL YOGA Y EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

¡Bienvenido mes de marzo! El primer cambio de estación del año llamado equinoccio de primavera, la cual llega entre el 21 y el 22 del mes. En este cambio de equinoccio, el día y la noche tienen la misma duración; hay doce horas de luz y hay doce horas de sombras. Por eso su nombre: Equi= Igual y Nox= Noche. Noche igual al día, excepto en los polos pues en éstos hay seis meses de noche y seis meses de día.

El Sol es el  protagonista de este suceso y desde la antigüedad se le estudiaba cuidadosamente desarrollando calendarios y cultos reconociéndolo como uno de los elementos más importantes para el sustento y desarrollo de la vida en la tierra. Actualmente este día se ha vuelto muy especial, conocemos que hay una alineación muy particular en los tiempos del cambio que cubre energéticamente a todo ser viviente. Se alcanza un equilibrio entre la luz y las sombras y esto impacta en la vida de cada persona.

Es un evento especial en el que cada quien busca equilibrar su luz interior con sus sombras, evocar la espiritualidad para que llene su ser y dejar salir las sombras que atan al pasado e impiden el crecimiento y desarrollo integral. Buscar un sano contacto con lo interno y lo que le rodea, reducir o erradicar la negatividad para un mejor modus vivendi. Para ello existen rituales y prácticas específicas que se realizan en esta fecha llamadas “Experiencias espirituales”, pues se trata de reconectarse con la Madre Tierra y su energía natural. Encontrar armonía con los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Crecer el espíritu y sentir paz interior consigo mismo y con todo y todos quienes le rodean.

Entre éstas diversas prácticas están los temazcales por ejemplo, la meditación, visitas a lugares y santuarios naturales. México es un país lleno de tradiciones y aún con mucho legado cultural indígena; uno de esos rituales es asistir a las zonas arqueológicas por su conexión antigua y espiritual con la naturaleza y por los cambios cósmicos que influyen en el hombre. Lugares como Teotihuacán y Chichen Itzá se ven llenos de grupos de personas vestidos de blanco incluso, en sus ritos y cultos muy particulares en esas fechas. Zonas arqueológicas de todo el país como El Tajín en Veracruz, el sitio de mayor concentración de visitantes, pues ésta importante zona arqueológica precolombina fue la ciudad más grande de la costa norte del Golfo.

Definitivamente una fecha astronómicamente importante que aporta luz y celebración para los habitantes de nuestro hemisferio norte (en el hemisferio sur inicia el de otoño).

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha tenido que proteger los últimos años cada zona arqueológica del país ante las multitudinarias visitas que podrían dañar nuestro patrimonio histórico. Se preparan operativos especiales de protección y se cuida efectivamente cada lugar sin impedir que los grupos efectúen sus rituales aunque marcan horarios específicos para entrar y salir a los recintos. Se cuenta con la participación de autoridades federales, estatales y municipales, con servicios médicos y soporte de organizaciones civiles, con las debidas indicaciones como respetar las edificaciones, no tirar basura, fumar, todo lo que implica respetar los sagrados recintos.

Es así de particular y relevante este evento anual que marca el cambio de depuración y transformación interna llevada a cabo por quienes desean una vida más pura y espiritual. Algunos, como en todo camino humano, son fanáticos más que creyentes, otros aventureros y los más, aquellos que realmente se entregan de corazón. El yoga es otra manera de experimentar este cambio, la oración, la contemplación, los humanos somos más que cuerpo y cada uno escoge su camino, es no quedarse en lo material sino trascender y dejar de ser tan mundanos, buscar el amor a sí mismos y hacia los demás como de todo lo que forma el entorno.

Se necesita todo aquello que sane a ésta sociedad que enferma poco a poco de violencia, consumismo y/o poderío… que en éste cambio que viene las almas se unan en una sola intención, no importa el camino: yoga, meditación, oración, contacto con la naturaleza en contemplación, asistir a la iglesia para adorar al Santísimo, para después pasar a la acción hacia el prójimo con el perdón en la mano. Que sanemos primeramente con la familia y los más cercanos, que encontremos todos y cada uno la fraternidad basada en el amor real y sincero. Namaste.

Paty Maytorena

Yoga Master

Cel. 66 77 51 28 84

Correo electrónico: patymaytorena@hotmail.com

{gallery}Categoria Entretenimient/Articulos/2016articulos/marzo/yoga

Leave a comment