El tradicional Pavo de Navidad

El tradicional Pavo de Navidad

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Una de las tradiciones más importantes antes de fin de año es la cena de Nochebuena. Esa noche disfrutamos en familia y en compañía de nuestros amigos o seres queridos un sinfín de delicias culinarias, dentro de las cuales el pavo ocupa el centro de la mesa.

Pero, ¿de dónde viene esta tradición?

En México, según los antecedentes históricos, esta celebración se remonta a las festividades religiosas para honrar al dios de la guerra ‘Huitzilopochtli’, donde los aztecas ofrecían comida y tributos. Con la llegada de los españoles al continente americano los colonizadores descubrieron un mundo de tradiciones festivas y culinarias, de esa manera el cronista franciscano Fray Bernardino de Sahagún llamó “gallina de la tierra” a una parvada de gallinas enormes que se encontró en el lugar.

Los aztecas lo llamaron guajolote, el cual es originario de México, en algunas regiones se le conoce como cócono y en español castizo se le llama pavo.

Sin embargo, México no era el único lugar de América donde el guajolote habitaba, el pavo también vivía en estado salvaje en los bosques de Canadá y el ave alimentó a los hambrientos ingleses del “Mayflower”, primeros colonos de lo que sería Estados Unidos.

Pese a todo, durante mucho tiempo se confundió al pavo con la gallina de Guinea, y se creyó que habían sido los turcos quienes lo introdujeron en Europa, por lo que los ingleses le llaman “turkey”, en honor a la nación de Turquía.

Llegó a Europa procedente del continente americano en el primer tercio del siglo XVI a través de los jesuitas. De ahí que al pavo se le empezara a llamar al principio “jesuita”. En aquella época se convirtió en símbolo de la exquisitez de la gastronomía que se reservaba a la monarquía y la alta sociedad, y un tiempo después, en platillo principal de las comidas y cenas navideñas.

Así pues, la costumbre de comer pavo en fechas especiales y su difusión a lo largo de los territorios de la corona británica han creado la fama mundial de esta ave en la cena de Nochebuena.

¿Qué hay de la preparación?

Esta es la receta más tradicional para preparar el pavo de Navidad y la más sencilla, pero también una de las más deliciosas para disfrutar esa noche tan especial.

Ingredientes (para 6 personas)

1 pavo grande limpio (3 kilos)

12 cebollas tipo amarilla

4 manzanas

10 ciruelas pasa

1 ramillo de hierbas aromáticas

1 copa de coñac

Sal al gusto

Un poco de aceite

Preparación

Empezamos rellenando el pavo con las cebollas, las manzanas, y las ciruelas pasa. Ponemos dentro también el ramillo de hierbas que dará un delicioso aroma. Luego lo colocamos en una cacerola grande, ahora es el momento de coser el pavo para que el relleno quede adentro.

Una vez cosido el pavo, aceitar y poner sal al gusto. Cubrir con papel aluminio la cacerola y cocinar en el horno por cuatro horas. Hay que darle vuelta cada media hora para que se dore de todos lados. Pasado el tiempo de cocción, pinchar con un tenedor y si la carne está dura es que aún debe cocinarse más.

No olvides que mientras se cocina puedes bañarlo con su propio jugo, para ello abre el horno y con una cuchara recoge el jugo que vaya soltando y baña el pavo. Algunas personas añaden además una copa de brandy o de coñac.

Una vez listo, retirar del horno y quitar el papel aluminio. Pásalo a una fuente de servir y decóralo con cuadraditos de papa cocidos a la sartén para llevarlo a la mesa. Ahora sí a disfrutar.

La realidad es que la Cena de Navidad es una ocasión única de reunión familiar, en la que este manjar lleno de tradición e historia ocupa un espacio dentro de las mesas de los hogares alrededor del mundo, pues es un platillo delicioso y su sabor se ha ganado ser protagonista de las fiestas decembrinas.