El cambio es una puerta que se abre desde adentro

El cambio es una puerta que se abre desde adentro

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Si quieres hacer cambios verdaderos y permanentes en tu vida requieres ser valiente y atravesar momentos difíciles, dolorosos o incómodos para efectuarlo, pero sí estar dispuesto.

Nuestra vida diaria está compuesta de millones de conductas o hábitos que van construyendo nuestro día, nuestras horas, nuestros momentos.

¿Cómo son tus hábitos? ¿Te ayudan a construir la vida que buscas? Comencemos por averiguar, ¿qué son los hábitos?

Un hábito es la costumbre o práctica adquirida por frecuencia de repetición de una acción. Otra forma de decirlo sería toda conducta que se repite en el tiempo de modo automático.

Los hábitos se forman y operan de manera separada a la parte de memoria responsable de nuestro cerebro.

Un hábito se forma creando un bucle de tres pasos: señal, rutina y recompensa. La señal es el detonante que le da la orden a nuestro cerebro que hay una acción que realizar, la rutina corresponde a la realización de la acción y la recompensa es la que informa a nuestro cerebro si valió la pena recordar este bucle o proceso para próximas ocasiones. Ejemplo, si estas aburrido en tu casa esa es la señal de que tienes que tomar una acción (rutina), que puede ser ver televisión o navegar en internet, salir al cine o cualquier actividad que te apoye a eliminar el aburrimiento o mejorar tu estado de ánimo (recompensa), si repites esta acción se formará un hábito.

Nuestro cerebro siempre está buscando el ahorro de esfuerzo, registrando secuencias de acciones que se vuelven rutinas automáticas (que a su vez se convierten en inconscientes) que nos permiten ahorrar tiempo. Ejemplo, estacionar el auto, tomar una ducha, lavarte los dientes, etc.

Según investigaciones de la Universidad de Duke, los hábitos conforman aproximadamente el 40% de nuestros comportamientos diarios. Cuánto tiempo condicionado por ellos, ¿verdad?

Es por ello que es de suma importancia fijar la atención en las conductas recurrentes que manejan y dirigen nuestra vida. Muchas son totalmente inconscientes, por lo que es necesario observarlas y llegado el caso eliminarlas o modificarlas. O si alguna es positiva para nuestra vida, mantenerla y reforzarla.

Los Hábitos Fundamentales

Este término lo utilizó Charles Duhigg en su libro “El poder del hábito”. Lo que indicó es que existen hábitos fundamentales que desencadenan un torrente de otras acciones a partir de ellos.

Por ejemplo, si mejoras tus hábitos alimenticios, lo más probable es que mejore tu estado físico pues tendrás mejores digestiones que provocarán un sueño más reparador, una mayor frescura a lo largo del día, tu sonrisa aparecerá con mayor frecuencia, e incluso quizás empieces a realizar algún deporte al sentirte mejor.

Todos tenemos nuestros hábitos fundamentales, lo que tienes que realizarte el siguiente cuestionamiento:

¿Cuáles son mis hábitos fundamentales?

Trabajar sobre ellos es de una importancia vital para poder dar pasos de gigante en la transformación de tu vida. Con que consigamos detectar 1 o 2 y actuemos sobre ellos nos daremos cuenta de qué piezas del rompecabezas hay que mover para comenzar a crear los cambios que queremos ver en nuestra vida.

Ayúdate a cumplir tus metas descubriendo y haciendo cambios en tus hábitos fundamentales.

 

Por: Karla Rochín del Rincón

Lic. Ciencias de la Comunicación, Psicoterapeuta Gestalt, Instructora Certificada Thetahealing.

Info. (668) 832-9863