“Deja una importante herencia a tus hijos.”

–Jeka

La autoestima tiene dos elementos: el sentirte capaz y el sentir que vales. En palabras de Nathaniel Branden, “la autoestima es la suma de la confianza y el respeto por uno mismo”.

Es verdad que generalmente los adultos queremos influir positivamente en los niños, queremos críos seguros de sí mismos y con una sana autoestima… sin embargo, a veces cometemos errores y perjudicamos de manera inconsciente su autoconfianza, así como su valía personal.

Señales de baja autoestima en mi hijo

Te comparto algunos puntos que puedes considerar en tu hijo, los cuales pueden ser indicadores de una necesidad de reforzar su autoestima.

•Ser muy sensible a la crítica.

•Sentirse frustrados ante pequeñas adversidades.

•Dificultad en tomar decisiones de acuerdo a su edad.

•Frecuentes frases peyorativas hacia sí mismos como: “nunca voy a poder”, “soy un tonto”, “no soy capaz de lograrlo”.

•Miedo a enfrentar nuevas situaciones.

•Impotencia e inseguridad.

Recuerda que, si alguno de ellos se presenta de manera ocasional, no es un detonante de baja autoestima; es importante considerar el contexto.

¿Cómo influyo yo como padre o madre en la autoestima de mi hijo?

El lenguaje que como padre utilizas al comunicarte con tus hijos, se convierte en las voces internas de ellos, quienes las incorporan en su mente en los primeros años de su vida y con estas bases valoran su realidad y la de los demás. Por esta razón, es importante cuidar las palabras con las que te diriges hacia ellos, incluyendo los tonos de voz y el lenguaje corporal.

Los comentarios que los hijos pequeños escuchan decir de sí mismos sus padres, ellos los digieren tal cual lo escuchan, pues por su desarrollo mental en ese momento, no tienen la capacidad de discernir las fallas de lógica… ejemplo de esto es cuando se extreman los propios errores (estarse reclamando continuamente un error cometido), darle excesivo valor a lo negativo (sentirse muy mal por haber subido 200 gramos de peso).

Analiza cómo es tu autoestima, cuáles son esas voces internas que traes desde niño e identifica cuáles te han y te siguen afectando (indiferencia, severas demandas, etiquetas, reprobaciones), y cuáles han sido motivo de una sana autoestima (frases de amor, palabras de reconocimiento, comentarios de aprobación y apoyo)… y observa cuáles de esas voces repites tú con tus hijos, y si éstas son más las negativas, empieza a enfocarte en lo positivo.

Examina tus creencias respecto a los demás seres humanos…¿cómo los valoras?, ¿por lo que tienen, por su físico, por su poder… o por lo que son? ¿Juzgas fácilmente a los demás y a ti mismo de manera negativa? Recuerda que es muy sencillo aprender con el ejemplo, y tus respuestas a estas interrogantes, el niño las asimila empezando a tener esos criterios para aceptarse a sí mismo y para relacionarse con los demás… la autoestima no es pensar que somos superiores a los demás, y sí es aceptarse a sí mismo con aciertos y con errores (aceptando que podemos mejorar).

Recomendaciones para fortalecer la autoestima en tu hijo

Muchas cosas puedes llevar a cabo para que tu hijo se sienta seguro, capaz y se valore a sí mismo; aquí te comparto algunas ideas que puedes ir practicando en casa.

1- Enfócate más en el ser que en el tener. Algunos ejercicios pueden ser: profundizar en vidas de familiares y en casos ejemplares; ser agradecidos; ver los problemas como oportunidades; el altruismo y demás valores.

2- Ensénales a relacionarse positivamente con los demás. ¿Cómo? Cuando les hagan una crítica, ayúdales a entender que si se pueden beneficiar de ella, la tomen en cuenta… y si no vale la pena, no la consideren; explícales el significado de una opinión y que existen diversas.

3- Hazles ver que del error se aprende. Para ello puedes sentarte con tu hijo a analizar qué es un error y qué no lo es; otra dinámica es que cada integrante de la familia comente una situación en la que se equivocó y destacar el aprendizaje.

Trata de ser creativo o creativa, ideando nuevos ejercicios, actividades y juegos para divertirte con tu hijo a la vez que le ayudas a reforzar su autoestima. ¡Tú puedes, y verás qué bien la pasan! Además de que la convivencia y presencia de cada uno de los padres, también es un factor importante para el desarrollo emocional de tu hijo.

Por: Diana Leticia Bon Buelna

Psicóloga

Cel. (667) 137-5788

dianaleticiabb@gmail.com

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