Animales: grandes terapeutas emocionales

Animales: grandes terapeutas emocionales

COMPARTIR

Por: Dra. Gema Lucero Sánchez Gutiérrez de Lara

Desde tiempos ancestrales, incluso cuando el hombre era nómada, se le acercaron ciertos animales, al principio para comer de los restos de comida que dejaban y posteriormente para hacerles compañía, y quedarse con ellos cuando se establecieron, los lobos se hicieron guardianes, luego surgieron los perros que se convirtieron en animales domésticos, algunos tipos de felinos y aves como los gorriones (por gorrones) que les gusta la facilidad de ser alimentados por los humanos, los caballos como animales de carga y medio de transporte y al ser los animales altamente receptivos y empáticos se fue generando a través de los años una simbiosis la cual es muy sólida y está ya heredada genéticamente tanto en los animales como en los humanos en el aprendizaje que se hereda de generación en generación.

Los animales de compañía sin ningún entrenamiento son de por sí ya terapéuticos, que generan gran empatía, dan afecto y sensorialmente para los niños son muchas diferentes texturas para explorar, dan calor cuando hace frío y reconocen las emociones, consuelan cuando hay llanto y comparten la felicidad.

En el caso más formal, ya hay empresas y fundaciones dedicadas especialmente a entrenar a las razas más nobles de perros y caballos e inclusive algunos gatos, van separando a los más dóciles y empáticos y reciben atención y formación académica especial dependiendo para lo que se requieran, por ejemplo para ser lazarillo de las personas débiles visuales o invidentes, para dar contención emocional a las personas con trastorno del espectro autista, como animales paleativos para los enfermos terminales en los hospitales u hospices. Este entrenamiento comienza incluso desde un par de semanas después de su nacimiento, dándoles estimulación temprana.

La Terapia Asistida con Animales (TAA) es una intervención diseñada para mejorar el funcionamiento cognitivo, físico, social y emocional de un paciente y dependiendo de las necesidades se trabaja bajo objetivos específicos e incluye la participación del binomio de terapia (perro- manejador o caballo o delfin- manejador).

Se utiliza en diversas poblaciones como niños con autismo, adolescentes en situaciones de riesgo, adultos mayores con demencia, personas con alteraciones neuropsicológicas, con trastornos psiquiátricos como esquizofrenia y con discapacidad física. Pacientes con déficits sensoriales como sordera parcial o total o pacientes invidentes o con debilidad visual. En nuestro país, en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León se cuenta con un programa que inició en 2012, trabajando específicamente con perros, aunque en varias otras partes del país, lo más común es la equinoterapia y sólo en ciertos estados se trabaja con delfines.

Así que si estás pensando en adoptar un animal, no pienses solamente en lo que puedes hacer por él, sino también en lo que puede aportar a tu vida. Si requieres entrenamiento especial para ellos, acércate a las asociaciones de tu localidad. Y recuerda siempre que la salud comienza en la mente.

Por: Dra. Gema Lucero Sánchez Gutiérrez de Lara

Tel: (669) 112-18-69

Celular: (669) 2-65-20-33

Facebook: @Dragemalucero

Instragram: @Dralucerosanchez