Por: Karla Rochín del Rincón

El miedo tiene muchas formas y colores. Desde que estamos en el vientre de mamá aprendemos a vivir con miedo.

El miedo suele ser un fiel compañero. Desde el miedo a la obscuridad, a los monstruos, miedo a lo desconocido, miedo a lo nuevo, pero, ¿qué es el miedo?

Definición de miedo:

Sensación de incomodidad, alteración del estado de ánimo por alguna situación, evento real o imaginario (en pensamiento).

La función del miedo es mantenernos a salvo, es mantenernos con vida, ¿cuál es la disfuncionalidad del miedo?

El miedo se vuelve disfuncional cuando no lo paras, cuando se apodera de ti, cuándo se vuelve tu forma de vida, cuando todas tus decisiones, tu forma de hablar, tu forma de enamorarte, tu carrera, la casa, la vestimenta, el auto, amistades, pareja, todo es basado en el miedo.

Ahora veamos la otra cara de la moneda, ¿qué es el amor?

Según el diccionario de la lengua española amor es sentimiento de afecto y pasión experimentado por una persona hacia otra. También: inclinación o afecto hacia una cosa o hacia alguien, cuyo bien se desea u otra definición es persona amada.

Realmente para mí estas definiciones son una visión muy limitada de las cosas.

El amor es la energía creadora que llena de luz todo, es la fuerza que da movimiento a los sueños más profundos y divinos, es la potencia energizante para nuestro cuerpo, que lo hace estar vivo, lo que llena de vida nuestras células, es lo que genera salud, es la fuerza que da vida a las estrellas, es la esencia de la maravilla que somos, es de donde venimos y a donde volvemos cuando morimos. Definitivamente no es limitado a lo que sientes sólo por una persona como lo dicta el diccionario.

El amor es la grandeza del todo.

¿A qué aprendiste a tenerle miedo? Al amor, al trabajo, a la vida, a tus sueños, al dinero (hay muchas personas que dicen que quieren dinero y se mueren de miedo si lo tienen), a una vida plena, próspera, a la salud, a la alegría, al fracaso, pobreza a la vejez. Qué aprendiste o a qué te enseñaron a temer.

Nos enseñan a vivir con tanto miedo que aprendemos que lo que somos está fundamentado en cosas externas, como la opinión que otros tienen de mí, si hago las cosas como debería de ser, de lo que tengo, de cómo luzco, etc., tanto que mi bienestar no depende de mí, esto nos hace vivir aterrorizados y está muy lejos de amor, del amor propio de la grandeza.

La vida es muy corta como para no hacer lo que amas, lo que te apasiona, lo que te hace feliz, lo que te hace vibrar, brillar, ser lo que realmente eres, Luz.

¿Cuánto tiempo de tu vida llevas lleno de miedo? Voltea a tu alrededor y observa tu vida, lo que tienes, lo que has construido mediante tus decisiones o decisiones de otros, a partir de qué gira tu vida, del amor o del miedo.

¿Cómo sería tu vida si no tuvieras miedo?

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