Llegó febrero el mes del amor y de la amistad, tiempo que aprovechamos para mostrarle nuestro afecto y mejores sentimientos a las personas que amamos y que a lo largo de la vida nos acompañan y nos brindan momentos de verdadera dicha y paz pero también que son el apoyo que necesitamos en tiempos difíciles.

Es el tiempo en que nos enfocamos de manera especial por hacerlos sentir bien y amados, importantes y que sin ellos nuestra vida no sería tan plena como lo es, pero antes de continuar yo los invito que sí, aprovechemos la época para hacer cosas diferentes por ellos y regalarles momentos inolvidables pero que perdure todo el año siendo cada día una gran oportunidad para decir un te quiero, eres importante para mí, valoro tu presencia en mi vida, tu compañía es el gran tesoro que Dios me ha regalado, etc., en fin, celebrar cada día que tenemos personas que nos quieren y que queremos.

El amor por la familia, los amigos, los hijos, la pareja, tiene diferentes manifestaciones definitivamente pero como el común denominador es el mismo así que a cada persona démosle el lugar e importancia que merecen y hagámoslos sentir valiosos, únicos e importantes.

Pero aprovechando el mes y el énfasis que se le da en estos días al amor en la pareja, me gustó la idea de entender muy bien la diferencia del verdadero amor y el enamoramiento porque son cosas muy diferentes aunque al inicio lo podamos  confundir.

El enamoramiento es el estado en que se encuentran dos personas que recién inician una relación, donde sienten una emoción y alegría por estar juntos y parece que todo en ellos es perfecto, nada pudo suceder de mejor manera que haberse encontrado en la vida. Es obvio que parte del amor, porque es su primera manifestación y es en esta etapa donde todo es halago, hacer sentir única y especial a esa persona que llega a tu vida, nada puede sustituirlo y sobre todo no  tiene ningún defecto. El amor verdadero en cambio es que cuando pasas este periodo de prueba empiezas a ver la realidad: Tal vez sí tiene defectos pero aún así sus cualidades lo superan porque el amor perdura para siempre.

En el enamoramiento de manera consciente o inconsciente estás buscando que tu pareja sea aceptada por todos, mientras que en el amor verdadero sólo tú eres el que tienes que aprobar y buscar equilibrio en su relación. En el amor verdadero se mantiene la cercanía aún en la distancia, se aman con defectos y virtudes, mientras que en el enamoramiento sólo ves a la otra persona de manera superficial sin esforzarte por descubrir sus cualidades.

El que ama confía siempre en su pareja, no importa todo lo que se levante alrededor de ellos porque el amor vence cualquier barrera, mientras que cuando sólo estás en la etapa del enamoramiento hay dudas, cuestionas cada momento sus actitudes y se busca perfección siendo que el amor reconoce que nadie es perfecto.

Cuando estás realmente enamorado aún en los problemas la vida no te parece difícil sino que cada revés los fortalece y nutre como seres humanos y pareja, mientras si no es así y si no hay comunión sólo se ven las dificultades.

La persona que ama de verdad siempre busca el bien común y algo diferente para mantener vivo el amor y su relación, cuando no es así todo es reto y frustración. Lo más importante en el amor verdadero es que siempre se ve una vida en el futuro juntos con planes, sueñan juntos y disfrutan esa etapa; en el enamoramiento eso es algo que ni siquiera se visualiza.

Las personas que se aman cuando hay diferencias encuentran el mejor momento para aclarar las situaciones y llegar a acuerdos, son prudentes en los tiempos y no se sabotean al momento de estar distanciados.

El amor es el sentimiento más hermoso y sublime que puede experimentar el ser humano y si quieres una clara definición te puedo decir que: “El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, o se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo. El amor nunca pasará.” 1 Corintios 13:4-8

Por: Lic. Olga Beatriz Pérez Berrelleza

Facebook: Olga Beatriz Pérez Berrelleza

Twitter: @olguitabpb

Leave a comment